Aislamientos Lorca

El Partido Popular propone la creación de una ruta señalizada para practicar senderismo y deporte en la naturaleza que conecte la ermita y el castillo de Felí

El objetivo es dotar a las personas que lo visitan de un acceso mejor acondicionado, de similares características a la ruta del Cejo de los Enamorados. De esta forma Purias contaría con un recurso turístico y cultural de interés, con gran atractivo medioambiental

La concejal de Participación Ciudadana en el Ayuntamiento de Lorca por el Partido Popular, María de las Huertas García, ha presentado esta mañana una nueva propuesta del PP por medio de la cual se propone la creación de una ruta de senderismo que conecte la ermita de Felí, ubicada en la pedanía de Purias, con el castillo del mencionado paraje, una histórica construcción levantada en el siglo XII en las estribaciones de la Sierra de Almenara, y que se encuentra catalogado como Bien de Interés Cultural por la Disposición Adicional Segunda de la Ley 16/1985, de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español.

Se trata de una propuesta planteada con un carácter totalmente constructivo y con la finalidad de dotar de un acceso mejor acondicionado y señalizado para los lorquinos y visitantes que periódicamente se acercan a disfrutar de este castellar y de las impresionantes vistas que ofrece del Valle del Guadalentín desde su privilegiado emplazamiento. Mari Huertas García ha explicado que prácticamente a diario es visitado por decenas de personas, en un número que se viene incrementando a lo largo de los últimos años, constituyendo un lugar de especial interés especialmente para las personas y/o grupos que practican senderismo en la naturaleza o para los denominados “runners”. Podríamos incluir, además, un sendero de similares características que también enlace con el acceso a través de la antigua carretera de Águilas, de forma que se defina una ruta incluso más extensa.

Lo que proponemos desde el PP es que la vía de acceso que existe a este castillo sea acondicionada, de una forma similar a la popular ruta del Cejo de los Enamorados. Somos conscientes de que para ello se ha de iniciar una negociación con los propietarios de los terrenos por los que transcurre el camino que actualmente comunica el castillo con la ermita, por lo que además de poner sobre la mesa y a disposición del Ayuntamiento este proyecto, nos brindamos para trabajar de forma conjunta y entablar el diálogo que sea necesario con el fin de culminar este proceso de forma exitosa, también colaborando en la búsqueda de financiación. Hemos de recordar que la Ley establece que los BIC, como este castillo, tienen que estar abiertos a la visita de los ciudadanos, independientemente de que su propiedad sea privada o pública.

Mari Huertas García ha indicado que mediante este proyecto se dotaría a la pedanía de Purias de un enclave mejor acondicionado para que la gente pueda disfrutar de la naturaleza y el patrimonio cultural, generando unas sinergias que contribuirían a favorecer el movimiento social e incrementar las visitas. Hemos de tener en cuenta que tanto la práctica del senderismo como el “trail”, además del evidente reclamo para los amantes de los vestigios históricos y de la propia naturaleza, está experimentando un notable auge, siendo cada vez más las personas que lo practican, y que, de forma paralela, también disfrutan de los servicios hosteleros de cada lugar para disfrutar de la gastronomía. Es por ello que confiamos en que este proyecto sea acogido de forma positiva por el actual equipo de gobierno, puesto que su carácter constructivo merece que se muestren receptivos ante una idea que persigue un beneficio para todos los lorquinos.

Mari Huertas García ha explicado que el castillo de Felí, está situado a 12 kilómetros al sur del casco urbano, en un puntal rocoso de las estribaciones meridionales de la sierra de Almenara, irguiéndose unos 200 metros sobre los terrenos inmediatos. Se construyó como una fortificación que sirviera de refugio a las comunidades campesinas que habitaban en las alquerías del entorno y que pudo facilitar el control administrativo y fiscal que se ejercía desde Lorca entre los últimos años del siglo XII, época almohade, hasta la capitulación de la ciudad en 1244.

Este lugar estuvo poblado ya en la Edad de Bronce, de hecho existió un primer establecimiento del III milenio antes de Cristo en las inmediaciones del castillo. Posiblemente sus habitantes vivían en casas de planta de tendencia circular, y empleaban un tipo de cerámica realizada a mano. Posteriormente se levantó una gran villa romana relacionada con una explotación agropecuaria. En época cristiana se integró en la red defensiva de la ciudad, vigilando y avisando al castillo de Lorca de posibles peligros provenientes, ya que su ubicación le permitía controlar gran parte del valle del Guadalentín, el paso hacia el valle del Almanzora y la comunicación con la costa.

La planta de la fortaleza se inscribe en un trapecio, con una longitud máxima de unos 55 m en sentido este-oeste y una anchura de unos 25 m norte-sur. El castillo se encuentra dividido en dos recintos, siendo el superior una gran torre ubicada en el ángulo sureste y el inferior una planta adaptada al relieve. Está parapetado tras un muro de tapial cuyo grosor oscila entre 1,20 m y 1,70. Es posible aún distinguir una torre de planta cuadrada, adosada al muro, que defendía la esquina noreste. La puerta de acceso se situó en el extremo suroeste, y se construyó ideando, a base de quiebres, una complicada estructura en triple codo. En el interior de este recinto existen dos aljibes ubicados en el ángulo noroeste de la fortaleza.

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