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Veinte años más cerca de la arqueología

Exactamente este mes de marzo se cumplen 20 años desde que se inauguró el Museo Arqueológico Municipal de Lorca. En el año 1992 nace este Museo con el objetivo de dotar a Lorca y a su comarca de un lugar útil y necesario para el desarrollo cultural. A lo largo de este tiempo se han llevado a cabo diferentes funciones de conservación, investigación, exposición, educación y comunicación.

Todo el patrimonio mueble que se conserva en el Museo es su más valioso activo, ya que son una parte muy importante y fundamental de la memoria histórica de la comarca de Lorca forjada con el paso de las distintas culturas que se sucedieron de la Prehistoria hasta el Medievo. Se trata de un museo unidisciplinar cuyas colecciones dominantes son las arqueológicas.

Las colecciones más importantes que guarda este Museo son las de arqueología, las piezas se exponen de forma razonada y sistemática para permitir su contemplación y a la vez intentar una enseñanza eficaz de la Prehistoria e Historia del municipio de Lorca.

Desafortunadamente, después de 20 años de actividad, el Museo Arqueológico Municipal de Lorca fue cerrado el 11 de Mayo, tras los daños provocados por los seísmos. En estos momentos, se encuentran rehabilitándose para poder volver a mostrar a lorquinos y turistas gran parte de nuestra historia. Este blanco y negro va dedicado a esos veinte años de cultura, de conocimientos y de los grandes trabajos arqueológico y de investigación que han realizado los trabajadores de este Museo. Cuando sus puertas vuelvan a abrirse encontraremos cambios y mejoras, pero esta semana vamos a realizar un recorrido a través de la lectura por esas salas que desafortunadamente a día de hoy permanecen “vacías”, desmanteladas, rodeadas de andamios y albañiles que trabajan intensamente para que más pronto que tarde disfrutemos de nuestra historia y de nuestra cultura.

Este gran centro arqueológico cuenta con un total de once salas. En la primera de ellas se realiza un paseo por la Prehistoria a través de restos del Paleolítico, Calcolítico y Neolítico. A continuación en la siguiente sala destaca una de las colecciones más importantes, un ajuar funerario de un enterramiento Calcolítico de Cuevas Sagradas, que tienen una antigüedad de más de 4.000 años.

En la tercera de las salas se observaban diferentes piezas que pertenecieron a la Cultura de El Argar, poblados del II milenio a.C. Una cultura de la que destaca la metalurgia, fundamentalmente el cobre y bronce, aunque también elaboraron objetos de oro y plata. A continuación en la sala IV estaba dedicada a la muerte en la Cultura Argárica. Esta sala reunía diferentes tipos de sepultura realizadas en cista, urna y doble urna. Además, se contemplan tinajas de cerámica que fueron empleadas como urnas funerarias.

Al llegar a la sala V los visitantes del Museo podían observar las colecciones ibéricas procedentes de los poblados de Lorca y Las Cabezuelas (Totana). Unos objetos que ilustran la vida cotidiana de la cultura ibérica (alfarería, metalurgia, confección de tejidos, ritual funerario, etc.). En la sala VI se muestran objetos que formaban parte del ajuar de las tumbas de la necrópolis del poblado ibérico de Lorca, como urnas de diferentes formas que contenían los restos humanos incinerados, objetos de bronce, hierro y cerámica. Además, en ella se observan molinos de rotación, empleados en la molturación de cereales.
Entrando a la sala VII llegamos a la “Paz Romana” donde observamos diversos objetos procedentes de la vida cotidiana romana (cerámicas, piezas metálicas, pesas de telar, lucernas, etc.). Una de las piezas romanas más significativas expuestas en esta sala es una representación del dios Mercurio, modelada en bronce con los atributos propios de esta divinidad romana protectora del comercio.

La exposición de la cultura hispanomusulmana se centra en aspectos como la arquitectura, la cerámica, la religión y el mundo funerario, y es presentada en la sala VIII. A lo largo de todas las vitrinas se puede apreciar la evolución de la cerámica y su decoración. En esta sala también se observa el arco de la puerta de la mezquita del Cortijo del Centeno (La Tova, Lorca).

Llegando al final, la sala IX está dedicada a la Lorca bajomedieval, donde se muestra una maqueta ambientada a mediados del siglo XIII, con la fortificación de la ciudad y su castillo. Al llegar a la sala X el visitante puede disfrutar de la importante colección Espín, formada por monedas y medallas. Una colección que fue donada por Carmen Ayala Gabarrón en 1992. En ella se muestra un completo recorrido por las diversas acuñaciones desde la antigüedad hasta la época reciente. Está representada la moneda fenicia, griega, helenística, ibropúnica, ibérica, hispano-latina, romana desde el siglo II a.C. hasta principio del siglo V d.C., bizantina e hispanomusulmana.

En la última sala, en la XI, se pueden observar las piezas más habituales de los siglos XVI y XVII halladas en las excavaciones efectuadas en Lorca. Piezas de cerámica popular vidriadas en blanco, gris, melado y sin decoración. Algunos de los tipos de cerámica que podemos encontrar son de cocina –olla, cazuela, cuenco y mortero-, vajillas de mesa –escudilla, plato, jarra y salero- o cerámica para almacenamiento –tinaja, orza y cántaro-.

Este breve recorrido en el que os indicábamos qué es lo que se podía ver en cada una de las salas, evidentemente, era la distribución del Museo antes de que el mismo se viera obligado a cerrar.
Es importante resaltar que el Museo Arqueológico colabora con periodicidad con la Asesoría de Humanidades del Centro de Profesores y Recursos de Lorca, fruto de esta colaboración es la elaboración de los tres tomos de la guía didáctica del Museo.

A lo largo de estos 20 años se han llevado a cabo varias actividades didácticas enfocadas fundamentalmente a los escolares. A partir de estas experiencias se han elaborados talleres didácticos de pintura rupestre prehistórica, pintura mural romana, máscaras y marionetas, mosaico romano y molienda de cereales en la Prehistoria.

No podemos terminar sin resaltar a los más de 230.000 visitantes que han pasado por nuestro Museo Arqueológico desde el 7 de marzo de 1992, hasta su cierre el 11 de mayo de 2011. Un número que seguirá creciendo cuando el personal técnico de este Museo vuelva a abrir sus puertas para mostrar a lorquinos y visitantes el fantástico mundo de la arqueología.

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