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Sobre la imagen de nuestra Patrona


Por Luis Díaz
La Virgen de los Dolores es el orgullo del pueblo de Águilas. Podemos calcular que han transcurrido unos 215 años desde que se instaló a la veneración de los fieles en el antiguo almacén de principios de la calle Floridablanca, donde se sitúa el Café “La Clásica”
La Virgen de los Dolores es el orgullo del pueblo de Águilas. Podemos calcular que han transcurrido unos 215 años desde que se instaló a la veneración de los fieles en el antiguo almacén de principios de la calle Floridablanca, donde se sitúa el Café “La Clásica”, sirviendo de iglesia durante sesenta y tres años, antes de ser consagrado el templo parroquial de San José en diciembre de 1853. Partimos de la base de que esto es una mera suposición en cuanto al tiempo de la llegada de la imagen, pero sí consta que ya estaba entre nosotros desde el mes de marzo de 1808, según lo atestigua el testamento que hizo Dª María Llopis por esa fecha ante el escribano D. José Antonio Gros.Dª María era esposa de D. Edmundo Lally Nangle, intérprete de Lenguas y uno de los personajes más distinguidos del inicio de nuestro pueblo. En su testamento Dª María manda que sea amortajada con el hábito de la “Soledad” , y se celebren seis Misas en su altar, lo mismo que el de Jesús Nazareno. Es la primera referencia que tenemos por ahora que la Virgen de la Soledad o la de los Dolores, tenía ya su altar y su culto a comienzos del siglo XIX. Creemos que nuestra Patrona era conocida al principio como de la Soledad, ya que ambas advocaciones( de los Dolores y de la Soledad) son homónimas porque proceden de un mismo sentimiento religioso, esto es: Que la Virgen María la contemplamos en el trance de la pasión y muerte de su hijo Jesús. Por eso no es de extrañar que a comienzos de su estancia en Águilas, la imagen de la Virgen tuviera el título de la Soledad. Por mucho tiempo he discurrido sobre el porqué, cuando la Soledad se presenta con los brazos y manos juntas portando la corona de espinas( tal como la vemos en muchas otras imágenes o ilustraciones). La solución me vino a la mente cuando recordé que los brazos de la imagen son movibles . Y los encargados de su culto, en aquel entonces , juntaron sus brazos y manos para mostrar los signos de la Pasión, la corona de espinas o los tres clavos del Señor.


Autor de la imagen de la Virgen de los Dolores
En cuanto al autor de la imagen de nuestra Patrona, se ha dicho y escrito muchas veces que la precisa imagen salió de las manos del inmortal Salcillo. No es cierto porque cuando se abrió al culto en el almacén que servía de iglesia el 25 de julio de 1790, no consta que se hallara la imagen de la Soledad o de los Dolores en Águilas. Y eso transcurridos 20 años del fallecimiento del imaginero murciano.
En aquella fecha sólo presidía el altar un hermoso cuadro de la Purísima Concepción donado por el consejero Don Antonio de Robles Vives, junto con preciosos ornamentos y objetos de culto ( en la actualidad se conserva un cáliz de la época que el párroco D. Antonio Sánchez González salvó de la destrucción en la tarde de 14 de agosto de 1936 junto con otro donado por la reina Isabel II en la inauguración del templo en diciembre de 1853). Al ser la titular de la iglesia la Purísima Concepción por ser la antigua patrona de Águilas compartida con San Indalecio, el Superintendente Robles regaló esta pintura de la Concepción de María instalada en el altar principal de la humilde iglesia almacén. Posteriormente se creyó que la imagen de los Dolores había salido del taller del muleño Roque López, pero no es cierto porque en el catálogo de sus obras que él mismo confeccionó no aparece dicha imagen. Sí un Crucifijo de 60 centímetros de alto con peana y cruz plana con destino a la rectoría de Águilas. Esta imagen del crucificado, en 1870, el cura D. Francisco Serrano la colocó en el interior de una urna en la preciosa cajonera de la sacristía construida de preciosa madera con la cimera de mármol blanco. Descartado Roque López , quedan como renombrados discípulos de Salcillo, Baglietto , Laborda y Fernández Caro. Nos quedamos con este último. Francisco Fernánez Caro nació en Caravaca en 1761, muy de pequeño estuvo como aprendiz con Francisco Salcillo. Sus obras son más artísticas que la de Roque López, y aunque fueron destruidas durante la guerra civil, las dos imágenes de la Purísima que se conservan en Caravaca y Vélez Rubio son de una belleza inigualable. Podemos preguntarnos: ¿Cómo llegó la bella imagen de nuestra Patrona , si el libro Becerro no dice nada al respecto ni del autor ni quien la encargó , ni el tiempo de su llegada?
Un enigma que vamos a intentar explicar. Un tema impresionante para los devotos de nuestra amadísima Patrona. Es significativo que el libro Becerro, escrito en 1875 por el cura D. Francisco Serrano, con el tema de la inauguración del templo parroquial de San José en diciembre de 1853, no informa nada del autor ni la llegada de la bella imagen Dolorosa al pueblo de Águilas. Es raro porque las demás imágenes que se instalaron en el nuevo templo el cura Serrano sí nos comunican detalles al menos quien las compró y quien las donó para su culto. De las Dolores nada. Se limita a informarnos que costeó el altar y retablo de la Patrona los aguileños Buenaventura Gris y Manuel Acuña, por un coste total de 5,296,17 reales de plata; más 700 valor del trono para la procesión, sumando otros 500 reales que costó la puerta de cristal que encerraba a la imagen en su camarín.¿ porqué este silencio obligado acerca del comprador de la imagen mariana?. Viene a decir muy bien que la preciosa talla llegó a finales del siglo XVIII procedente de OrÁn conforme a una resolución del pacto emitido en 1790 entre el conde de Floridablanca y el Bey de Turquía. Se basaba este acuerdo en el cese de la piratería norteafricana a cambio de entregar a Oran al dominio Turco. En consecuencia todas las iglesias de aquel territorio pasarían a ser mezquitas, conforme al rito musulmán. Esta circunstancia desembocó que todo el ajuar del culto católico se trasladara a la Península conducido a la sede metropolitana de Toledo, que tenía la competencia de todo el asentamiento cristiano católico en esa parte del norte africano. Así comenzó el traslado de todo el ajuar eclesiástico de aquella ciudad argelina. Nos consta que a finales del siglo XVIII había un correo marítimo entre Oran y Águilas. Es verosímil que en uno de esos barcos llegara a nuestro puerto un cajón con la escultura de la Virgen de los Dolores de tránsito para otro lugar. Al ser descubierta por los obreros portuarios y al contemplar el arte religioso que mostrara la imagen, decidieron que se quedara en el pueblo. Esta circunstancia no era insólita pues a través de la historia, este hecho se repetía con frecuencia en otros lugares de traslado de imágenes. Podemos pensar que esta imagen, mariana indudable que es de estilo de Salcillo, fuera encargada por un murciano residente en la ciudad de Oran y depositada en una de sus iglesias , pero al convertirse el templo en lugar de culto coránico, se procedió a su traslado a la Península junto con otras imágenes y enseres litúrgicos. Pero por suerte de todos los aguileños, la Dolorosa no llegó a su destino y se quedó con nosotros hace ya más de doscientas quince años. En realidad nuestra amadísima Patrona pertenece con todos los honores al conjunto histórico artístico de la ciudad de Águilas, constituyendo la joya más valiosa de nuestro patrimonio cultural.

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