Numerosos estudios han constatado que el tabaco tiene consecuencias muy negativas para la salud. Entre los problemas que conlleva se encuentra el envejecimiento de la piel.
Para ejemplificar el desgaste del tabaco en la piel, tres dermatólogos estadounidenses han llevado a cabo un estudio en el que han tomado como muestra a dos gemelas.
Ambas mujeres, de 52 años, tienen unas características muy parecidas: han pasado gran parte de su vida en la misma ciudad, sus historiales clínicos son similares, ninguna ha padecido enfermedad cutánea… Además, no han pasado mucho tiempo al sol y nunca han utilizado rayos UVA. La diferencia entre ambas fue la amplia historia de consumo de tabaco en una.
Mientras una había consumido tabaco durante años la segunda nunca había fumado. Y las consecuencias saltan a la vista. El cutis de la primera muestra arrugas profundas y extendidas. Su envejecimiento facial se calificó como severo, mientras que su gemela registró uno moderado).
“Una demostración visual tan obvia es valiosa en la educación y concienciación pública. Las arrugas, más que las mortales consecuencias del tabaco, puede resultar otro fuerte motivador y poderoso para que los fumadores dejen de fumar”, afirman los encargados del estudio.
2005-2008 © Actualidad de Murcia | Quiénes somos / Contacto | Accesibilidad | Artículos en RSS
Este sitio cumple con los estándares del W3C - diseño
Últimos comentarios