El equipo de Hospital Central recoge en Águilas el Premio San Jorge 2006

El Hotel Don Juan celebró su segundo aniversario con la entrega de este importante galardón en una espectacular cena de gala

Beatriz y Juan Montiel

El hotel se convirtió en una deliciosa tarta de chocolate.

El día de san Jorge no podría haberse celebrado en el Hotel Don Juan de Águilas de otra manera que no fuera por todo lo alto, ya que esta festividad coincide con su aniversario. Parece que fue ayer, pero han pasado ya dos años desde que este edificio de un rojo que contrasta con el mar que le abraza, abrió sus puertas un 23 de abril para albergar a todos los que quisieran visitar esta localidad costera.

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Desde entonces el hotel ha madurado, ha aprendido con cada uno de sus visitantes y ha ganado en calidez y calidad.

Jordi Rebellón confesó que era el mejor premio que le habían dado en toda su vida

Para el alma de este gran proyecto empresarial y turístico, Juan Montiel, la andadura de su hotel no ha podido ser mejor, por lo que el festejo de su segundo cumpleaños tenía que ser sonado. Consciente, junto con su familia y su equipo profesional, de que el éxito no sólo se debe al esfuerzo personal y laboral, sino a la confianza depositada por todos los que han elegido como destino este magnífico hogar de cuatro estrellas, decidió crear unos premios con inserción social, que movieran a los ciudadanos a mirar hacia este rincón de la costa murciana, que proyectaran la imagen de Águilas más allá de nuestras fronteras, que pregonaran su alegría y compartieran sus proyectos. Nacieron así unos premios a la diversidad, que en honor al día en que el hotel empezó a respirar, llevan el nombre de Premios San Jorge.

La elección del primer merecedor de tan emotivo galardón tampoco estuvo desacertada, recayendo en el equipo de la serie de TelecincoHospital Central”. Bastante que ver en el asunto tuvo otro Jorge, Jordi Rebellón, tan cercano al pueblo de Águilas, al que le unen raíces familiares y donde ha creado un mundo a su mediada en el que huir del estrés del trabajo, encontrarse con amigos y librar sus batallas contra dragones de injusticia y hormigón.

Juan Francisco Montiel, gerente del hotel, hizo de anfitrión del numeroso grupo de actores que se dieron cita en la localidad; entre ellos, Alicia Bogo, Marisol Rolandi, Jesús Olmedo, Nacho Fresneda, Antonio Zabálburu, Roberto Drago y la productora de la serie, Cristina Castillo.

El hotel también contó entre sus invitados con rostros conocidos como el de Fernando Gil, antiguo miembro de reparto de la serie y actual colaborador de la “Noche Hache” de Canal Cuatro. Desde ese mismo canal televisivo se desplazó Antonio Albert, periodista y colaborador del programa “Channel número cuatro”, que se encargó de presentar el acto junto a una guapísima y sugerente Candela Rabal, nieta de un aguileño eterno, el desaparecido actor Paco Rabal.

Los presentadores tomaron las riendas de la gala después de que un emocionado Juan Francisco Montiel diera el pistoletazo de salida a una exquisita cena amenizada con actuaciones muy andaluzas. Los más de 200 comensales que asistieron al evento vivieron de cerca los momentos más emotivos, entre los que destacó el regalo del personal del hotel a Juan Montiel y su esposa Beatriz García, consistente en una tarta de chocolate con la forma del hotel.

Otra de las escenas más destacables la protagonizó el actor Jordi Rebellón, que contó entre los asistentes con la presencia de su madre. Al recoger el premio, el artista mostró un costado muy contrario al insensible doctor Vilches y confesó emocionado que ése era el mejor premio que le habían dado en toda su vida, un premio de reconocimiento a su trabajo, entregado en una ciudad que le ha robado el corazón. Rodeado de sus compañeros de reparto y de la mano de la productora Cristina Castillo, Rebellón se mostró agradecido y emocionado.

Pero el actor no fue el único que dejó en el plató al doctor Vilches, sino que el resto de sus compañeros también se olvidaron de sus batas de enfermeros y de los tecnicismos médicos, para repartir autógrafos y besos a todos los que se acercaron a saludarlos. Su predisposición y cercanía dejaron ver cuál es la clave del éxito de esta serie que después de diez temporadas sigue cosechando unos índices de audiencia de más del 30% de share, con una media de 5.300.000 espectadores.

No tantos, pero sí una significativa representación de los fans aguileños de la famosa producción televisiva abordaron el hotel con la esperanza de conocer a los personajes que cada miércoles entran en sus casa y en sus vidas a través de la pantalla. Muchos sueños se hicieron realidad la noche del sábado gracias al hotel Don Juan, que acercó la realidad a la ficción, en un inolvidable cumpleaños. Por una noche, las estrellas brillaron más dentro del hotel que en el cielo, que como un niño enfadado lloró al perder el protagonismo, eclipsado por un hotel que se ha convertido en referente del turismo nacional.

Pasada la noche de fiesta, que se alargó hasta horas inconfesables en la discoteca del hotel, el sol amaneció con fuerza sobre una ciudad resplandeciente, para que los artistas invitados pudieran enamorarse de este rincón blanco y azul del mediterráneo. Desde la atalaya del Don Juan, relajados entre las burbujeantes aguas del SPA, saludaron a las gaviotas, a las olas y al castillo triunfante. Degustaron los platos elaborados en el buffet y conversaron en grupitos sentados en la taberna o en el piano bar, remansos de tranquilidad del edificio anfitrión. Se despidieron de las lujosas instalaciones con un “hasta pronto” y dejaron en el recuerdo la simpatía y la profesionalidad de gran un equipo humano.

Pronto llegará el calor del verano, y los bañistas llenarán con sus risas el corazón del Don Juan, al que los años tratan como al buen vino, mejorándolo cada día. ¡Feliz cumpleaños!

Arte del sur en una noche inolvidable

Las batas de los médicos de Hospital Central se quedaron eclipsadas por la bata de cola de una jovencísima cantante folclórica, que con su prodigiosa y limpia voz dejó a todos los asistentes boquiabiertos. Quedó patente el apoyo que el Hotel Don Juan, de la mano de Beatriz García de Montiel, brinda a las jóvenes promesas como Marisol Segura, que cantó varias coplas y una sevillana compuesta por ella misma.

Esta actuación estuvo precedida por un breve recital poético, en el que Luis Terry, acompañado a la guitarra por su hija, puso en vilo a toda la sala con emotivos versos de autores andaluces. La joven guitarrista y su novio, un portentoso de este instrumento, sorprendieron a Beatriz García con un solo de guitarra, con el que quedó patente el futuro de estos dos artistas noveles.

Con aires muy andaluces, el escenario mostró el arte de esta tierra compartiendo con los famoso invitados el folclore y saber hacer del sur español. Los foráneos se mostraron encantados ante el despliegue de salero y buen gusto de los artistas que amenizaron una velada inolvidable.

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