Periódico con noticias locales de Águilas, Lorca y Puerto Lumbreras

Pinturas rupestres de hace miles de años

Las pinturas rupestres son la manifestaciones artísticas y simbólicas de nuestros antepasados, aquellos que vivían en la Prehistoria hace cientos de miles de años cuando el ser humano vivía en cuevas, abrigos o poblados rudimentarios, casi siempre estos cercanos a recursos de primera necesidad como pueden ser el agua, alimento variado, seguridad natural del lugar, etc. Y las tierras de Lorca son un clamor de este periodo de la Historia tan importante para nuestra especie.

En Lorca se documenta bien definidamente yacimientos arqueológicos desde finales del Paleolítico inferior a comienzos del Paleolítico Medio (hace 300.000 años) con los primeros yacimientos de los neandertales en abrigos y cuevas como son Cueva Perneras (Ramonete), Barranco de la Hoz (Zarcilla de Totana) y el Cerro Negro del Jofré (Zarcilla de Ramos), todos ellos como decimos ubicados en Lorca hasta los yacimientos propios de nuestro antepasado más reciente el Homo Sapiens.
El arte rupestre propio de nuestra especie el homo sapiens se manifiesta hace unos 32.000 años en toda la Península Ibérica y en Lorca en varios abrigos y cuevas rocosas repartidas estas por todo el Municipio y que dejan ver de una manera muy sintética el reflejo de la capacidad intelectual de la humanidad para abstraer y representar su realidad desde casi el primer momento que supimos aprovechar nuestra cerebro para algo más que sobrevivir. Hoy os presentamos 2 abrigos que entre muchos otros lugares más de Lorca presentan pinturas rupestres que muestran la inteligencia y el gusto por el arte de representar que tenían nuestros antepasados en estas tierras. Casi una decena son los abrigos descubiertos hasta el momento en el municipio con motivos pictóricos rupestres. Los primeros testimonios mejor definidos de estas pinturas en el municipio lorquino corresponden al Neolítico, destacando los hallados en los abrigos de El Mojao y Los Gavilanes.
El abrigo de El Mojao es una de las estaciones rupestres más importantes del municipio de Lorca. Se trata de un abrigo con pinturas rupestres de dos tipos diferentes, por un lado del denominado tipo levantino y por otro del llamado esquemático, estilos que se extienden por toda la vertiente mediterránea de la península Ibérica, desde Lleida hasta Almería y Granada. Dicho abrigo se encuentra dentro del término municipal de Lorca, en el paraje de Valdeinfierno.
Este yacimiento fue localizado en 1990 por la Asociación de Amigos del Museo de Lorca y fue comunicado de inmediato al director de dicho Museo. Poco tiempo después, el yacimiento sufrió un brutal ataque que destrozó gran parte de los paneles que contenían pinturas.
Por otro lado el Abrigo de los Gavilanes que también se encuentra muy cercano al pantano de Valdeinfierno cerca de la presa que lleva el mismo nombre que este abrigo prehistórico lorquino y que fue encontrado tras el descubrimiento de su abrigo hermano de El Mojao, la cueva-abrigo de los Gavilanes tiene unas dimensiones de unos 2,5 metros en la boca de entrada y unos 1,10 metros de profundidad. Todas las pinturas de este abrigo rocoso se distribuyen por el fondo del mismo, a una altura de 1,30 metros del suelo, resguardadas de la luz del sol. Constituyen ambos abrigos pues uno de los ejemplos más representativos del arte rupestre esquemático en buena parte del levante español.

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