Periódico con noticias locales de Águilas, Lorca y Puerto Lumbreras

25 de noviembre

Demasiado tarde. Al asesino de Jessica Bravo le iban a juzgar por amenazas a su ex pareja, el mismo día que ésta falleció, veinticuatro horas después de que él la asesinara. La mató vilmente, con premeditación y alevosía, en la puerta de un colegio público de Elda. Delante de su hijo de cuatro años que presenció cómo su madre era tiroteada por su padre, y de otros niños que presenciaron el crimen. Sólo tenía 28 años y toda la vida por delante.

Me indigna soberanamente que en los telediarios, un presentador aún diga : “ ha muerto a manos de su ex pareja “, cuando se ha dicho tantas veces que no digan esa frase, que alguien se sacó de la manga. Su marido, su pareja, su ex pareja la ha asesinado, Imanol Castillo, en este caso. Son asesinos machistas, y hay que llamarlos por su nombre. Ni son psicópatas, ni están enfermos, ni nada que se le parezca. Lo único que les ocurre es que quieren ejercer su rol de machos sobre las mujeres, mandar en ellas. Que obedezcan sus órdenes sin rechistar, y por supuesto que no les dejen. Que no se separen, e inicien una nueva vida . La mayoría de los asesinatos machistas se producen cuando las mujeres se separan.

Este año van ya 50 mujeres asesinadas en España y la Región de Murcia, encabeza la lista junto con Baleares, de víctimas de violencia de género. Hay 26 niños huérfanos que nunca verán a su madre, marcados para siempre.

Con las órdenes de alejamiento no se ha conseguido mucho, sólo es una medida disuasoria, para los maltratadores que la incumplen. Se les instruyen diligencias judiciales y se les puede detener. Pero al asesino que quiere matar, no le importa esta órden, encuentra el momento y el lugar para ejercer su machismo y asesinar. Las soluciones pasan por endurecer las penas, que en la actualidad son demasiado permisivas. Endurecerlas de tal manera que se lo piensen antes de asesinar. Ahora tienen permisos de fines de semana enseguida y luego si observan en prisión buena conducta, se les reduce la pena. A la mujer que está bajo tierra ya no hay ningún derecho que la asista.

Hay que luchar contra las aptitudes machistas en los colegios, en las casas, en la publicidad, en la sociedad en general. Es una lacra, una amenaza constante que se está produciendo en edades cada día más tempranas.

El día 25 de noviembre, fue declarado por la ONU, “Día Internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer”, (hoy se llama violencia de género). En éste día del año 1960 fueron asesinadas las hermanas Mirabal. Las llamaban “las mariposas”, eran tres jóvenes dominicanas que luchaban activamente contra el maltrato de las mujeres. El dictador Rafael Leónidas Trujillo ordenó que las asesinaran. Siempre se ha dicho en todos los medios de comunicación que el General había intentado seducir a Minerva, y ésta se negó. Las mataron a golpes, encontraron sus cuerpos destrozados, abandonados y tirados en un barraco. Este fue el detonante , posteriormente de la caída del general Trujillo. Minerva que era la más luchadora y activista, sintiéndose en peligro días antes había dicho: “ Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte “.
Han pasado desde aquel día 57 años, son muchos años para haber conseguido tan poco.

Los juzgados están saturados de causas que se ralentizan demasiado. Falta más personal, mientras los profesionales que salen de las universidades están parados o se van fuera. La solución es fácil, ampliar las plazas en los Juzgados. La legislación actual es insuficiente por lo que los legisladores deben trabajar más en ella, y hacerla más efectiva.

Pero mientras tanto, a las mujeres las siguen asesinando en sus casas o en las calles, sumando un número más a una cifra que a muy pocos les importa

Esta web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies