14/12/05
Realmente es una pena. Lo es la situación de los cubanos, lo viene siendo desde hace más de 15 años, en que dejaron de estar a la sombra de los soviéticos, cuando entraron en lo que ellos llamaron: “período especial ” . Desde el año 1959 hasta el 1989 vivieron relamiéndose por el éxito de su revolución, se acercaron a los que eran , entonces, los auténticos comunistas, los que se atribuyeron la bandera del auténtico comunismo, que luego ha quedado en nada, que ha pasado de las teorías de Carlos Marx y de Engels a la práctica, ha fracasado y ha vuelto a la teoría de nuevo, porque posiblemente no pueda salir nunca de ella, porque hay cosas que sólo pueden estar en los libros, por bellas que sean.
El caso es que Fidel decidió que lo más parecido a su revolución era el estado soviético.
Vivió a la sombra del mismo treinta años y cuando todo se desmoronó no supo qué hacer, no supo reaccionar, no supo adonde llevar a su pueblo. Una pena, porque los que han sufrido las consecuencias son los millones de cubanos que constituyen la actual generación que vive en la isla, que no puede salir de ella, incluidos los que han muerto sin ver mejorar su status de vida, sin ver un futuro digno para sus hijos.
Un gobernante como Castro, que ha sido ídolo para millones de europeos, que ha representado las esperanzas de tanta gente en un futuro social justo, donde no haya pobres ni oprimidos, ha tirado la tolla a la hora de sacar a su pueblo adelante.
Ha hecho un mutis que sólo él mismo justifica con discursos farragosos y redundantes donde el enemigo único es su vecino del norte, donde nadie más tiene la culpa de la situación de pobreza en la que viven los cubanos, eso sí, todos igual de miserables.
Parece que ese fuera su plan de futuro: miseria para todos desde 1989.
Ha podido contar con el apoyo y las ganas de comprarle de España y de Europa, del resto de Suramérica, pero se ha empeñado en cerrar las puertas y hacer desplantes a unos y a otros, como un paranoico más, como un enfermo encerrado en su espacio vital.
Ahora vuelve a insultar a los dirigentes españoles cuando han sido los primeros en ocho años que le han tendido la mano. Y va y la muerde.
Los discursos de Castro, si alguien los observa a través de “Cubavisión”, son de un patetismo cada vez mayor. Son discursos de 3 ó 4 horas en los que sólo se desarrolla una idea, muy simple, pero Castro es capaz de darle mil vueltas y entonaciones diferentes para desarrollarla hasta el aburrimiento. Ya empieza a trabársele la lengua como se le traba a los ancianos que le faltan dientes o los tienen mal puestos, ya es difícil entenderle, pero a él no parece afectarle, o no se da cuenta de lo patético que resulta o nadie se atreve a decírselo.
La única pena, por supuesto, no es la que pueda dar un antiguo ídolo decrépito sino la de su gente, la de millones de cubanos que mantienen una dignidad que ya quisiéramos, que adoran a su tierra pero que no pueden salir de ella para ganar dinero y mantener a sus familias dignamente, que saben estar en su sitio, que son pacientes, que no se revuelven aunque Fidel disparate un día sí y otro también.
¿Qué será de los cubanos cuando muera Fidel ?, seguramente ni ellos lo saben, ni lo intuyen, pero esperan, esperan y esperan…
Seguro que Fidel ha dejado las cosas bien atadas pero para dentro de 15 ó 20 años, el muy cabrón.
14/12/05
Sigue fiel a su cita anual. La adecuada conjunción zodiacal, en vísperas del solsticio de invierno, trae de nuevo a nuestras telepantallas domésticas su enjuta figura, inconcebible fuera de los tonos blancos y negros, de los grises interminables que le encarnan en su contorno. Hierofante del destino feliz en un mundo paralelo al nuestro donde perdura siempre un oscuro y gélido atardecer de postguerra, caballero de la triste figura que disemina en e aire las jabonosas y efímeras pompas de la buena suerte, figurón enlutado y -al decir de damas amigas entendidas en la materia- “glamuroso, con un atractivo ambiguo y algo vampírico”, es EL CALVO.
1/12/05
Para Sócrates el vicio se reduce al error. El desconocimiento, la estulticia y el nerviosismo no conducen sino que a la toma de decisiones desordenadas. O si no, que se lo pregunten a Zapatero que ve como su desgaste ha empezado antes del tercer año de su mandato y, además, parece haber cambiado su tendencia con unas encuestas de intención de voto que no son nada halagüeñas.
En el equipo de marketing de José Luis Rodríguez Zapatero no dan crédito a lo que está pasando, a este declive prematuro que choca literalmente con todas las teorías políticas, las cuales no contemplan un giro tan drástico en la intención de voto a no ser que ocurra un escándalo político de magnitud diez en la escala anticorrupción. En fin, que visto lo visto, este cambio de tendencia no puede obedecer a otra causa que no sea la de la “butifarrada catalana” y la actitud chulesca de Carod Rovira.
Sin duda, la transformación nacionalista del socialismo catalán, que ha culminado con la presentación de un estatuto, a todas luces antidemócrata, está llevando al Partido Socialista por un camino de confrontación agresiva y de discurso intolerante. El talante ha dejado de ser propagandista, el continente ha desplazado al contenido, y la sonrisa profiden de Zapatero y sus socios apenas vende en el supermercado de comunicación prosaico, por muchas etiquetas de “progre” que se coloquen.
Como comentaba anteriormente, en una democracia avanzada la sociología política no concibe una caída de un gobierno que lleva poco más de dos años en el poder. Pero la ciudadanía está inquieta y la indignación se está haciendo presente incluso en aquellos que presumen de llevar la etiqueta de “apolíticos”.
Mientras tanto, al Partido Popular le están ofreciendo en bandeja de plata una victoria en las próximas confrontaciones electorales. Pero Zaplana, Acebes y compañía, siguen en su equivocada política de descalificación, instalados en la barricada de la protesta “per omnia saecula saeculorum”, lejos de promulgar el tan ansiado reciclaje que los separe de la derecha tradicional.
El Partido Popular debe de aprovechar el guiñol político de Zetapé, ya que la presión social que se está ejerciendo sobre el partido fundado por Pablo Iglesias -por cierto, obrero y español, nada más lejos de la realidad- seguirá pasando factura. Y cuando digo aprovechar, estoy hablando de un trabajo de partido, donde se deje a un lado el espíritu conservador y donde se instale la modernidad.
25/11/05
Hay que ver la envidia, más o menos sana, que a veces nos da a los españoles cuando en otros países son capaces de resolver problemas que a nosotros se nos atrancan.
Hay varios temas que aquí nos frenan el salir adelante y que en otros lugares cercanos los resuelven, casi como si nada. Resulta que hay cosas, como por ejemplo el trabajo en equipo, son admirables y deseables para nosotros, que no parece que seamos los más indicados para realizarlo bien y con alegría. El carácter latino, el del sur de Europa, tiene otras características positivas, pero entre ellas no figura la del trabajo en equipo, la de la colaboración para sacar adelante un proyecto de gran nivel o un trabajo de importancia menor.
Italianos, portugueses, griegos y españoles podemos desarrollar una gran capacidad de trabajo individual, de creatividad y de resolver problemas sin necesidad de pedir ayuda.
Pero cuando se plantean problemas de un nivel tal que una sola persona no puede sacarlo adelante nos cuesta más pedir colaboración y una vez que la tenemos, trabajar codo con codo como lo hacen en otros lugares se nos hace un mundo. No tenemos la disciplina necesaria para admitir que algún otro puede tener una idea mejor, llevarla adelante y trabajar ambos en el mismo sentido, sin poner trabas ni frenar el buen resultado del proyecto.
25/11/05
Hace unos días se produjo una manifestación histórica en Madrid. Otra más, que se suma a las tres o cuatro ya habidas desde que tuvo lugar el acceso al poder de Zetapé y sus secuaces. (No digo desde que llegó al poder el Partido Socialista Obrero Español, que es un partido histórico respetable, porque me cuido de identificarlo globalmente con la facción dominante en las actuales circunstancias). Como las anteriores, ésta, la más multitudinaria de las habidas de la transición para acá, no servirá para nada, salvo, y ello no es poco, para dar testimonio de que la sociedad va siendo cada vez más consciente del problema de la educación de los jóvenes, y va a ser cada vez más difícil darle gato por liebre en estas cuestiones, cosa que al parecer pretende la actual LOE en curso.
19/11/05
El comercio aguileño viene siendo cada vez más operativo; quiero decir que se va a adaptando cada vez mejor a las necesidades de los consumidores, tanto a los propios como a los que nos visitan, sea en forma de inmigrantes o de turistas residentes.
No es éste un canto de sirena sino una realidad contrastada con muchos establecimientos y sobre todo con muchos usuarios.
Cada día aumenta la oferta de producto específico, de comercio especializado, que no es sólo el sector de las inmobiliarias el que crece.
La oferta que se puede encontrar en esta localidad es del nivel de una pequeña capital de provincia, como se puede comprobar a poco que se viaje por España.
La oferta de grandes productos, como coches, barcos o muebles también está ampliamente resuelta con establecimientos ya muy asentados en la ciudad.
Aprovecho para hacer patente la profesionalidad del comercio aguileño, no dicho graciosamente sino por evidencias de los que lo usan a diario.
El índice de queja del consumidor hacia el comercio aguileño es extraordinariamente bajo.
Como representante del comercio en la Junta Arbitral de Consumo, puedo certificar que las reclamaciones que llegan a un nivel superior a la OMIC desde Águilas son del orden de 6 a 8 al año.
Lo cual es un nivel de queja muy bajo con respecto al consumidor frente al comercio local, lo que, comparado con otras localidades, que prefiero no nombrar, supone un índice de reclamación bajísimo, lo que nos lleva a poder declarar que el comercio se está portando muy, muy bien con el consumidor.
En este pueblo, en el que todos nos conocemos, aún, tanto el profesional como el usuario se respetan y unos tratan de atender al cliente en todos sus extremos y otros muestran su satisfacción por ello siendo fieles al comercio que mejor les trata.
Fin último del comercio es fidelizar al cliente y ello no se hace sino por el compromiso de calidad y servicio con él.
Incluso nuestro Ayuntamiento, la institución que nos representa, ha tenido el buen gusto ( al menos en los últimos años ) de acercarse al comercio de su localidad para realizar equipamientos importantes en los edificios municipales, previa demostración de que se proponen mismos productos, misma calidad a menor precio; que con dinero público no se juega , si no es en Cataluña.
De este modo, se hace patente la prioridad del aguileño hacia su comercio, con lo que hacemos la recirculación de la economía local que revierta en esta ciudad, evitando salidas masivas de flujos económicos hacia el exterior y manteniendo la capacidad de generar trabajo y contrataciones de mano de obra entre los aguileños.
¿Qué opina del Plan de Competitividad Turística de Águilas?
(49 comentarios)
La última cinta de la saga de James Bond llega esta semana a los cines
Más vídeos
2005-2008 © Actualidad de Murcia | Quiénes somos / Contacto | Accesibilidad | Artículos en RSS
Este sitio cumple con los estándares del W3C - diseño