19/11/05
Jamás he visto en ningún Código Penal recogido de manera expresa el Delito de Omisión. Y la omisión lentamente nos está llevando a la destrucción. Omisión es no cumplir con nuestras obligaciones, nuestros deberes, promesas, proyectos, intenciones electorales o programáticas de cualquier entidad o institución tanto política como jurídica, académica, médica, militar, etc.
Y como el pueblo es sabio, lo estamos viendo. ¿Qué está ocurriendo en las últimas consultas electorales como en el Referéndum sobre la Constitución Europea el pasado 20 de Febrero? Pues, que el pragmatismo, el sentido común y la lógica de la vida se imponen. Y la mayoría de la población se ha vuelto abstencionista.
Los políticos no cumplen, omiten muchas de las promesas hechas durante las campañas electorales. Y, en consecuencia, la mayoría no la representan ni el gobierno ni los partidos políticos. La mayoría quiere otra cosa, que el Sistema funcione, que la teoría de los Derechos Humanos se haga realidad en las vidas cotidianas, buscan otra eficacia, quieren que se gobierne y se sea competente y eficaz a la hora de solucionar los problemas del día a día. En suma, menos pancarta y más toma de decisiones.
¿Acaso le han consultado a usted el porcentaje de la subida anual de precios, los impuestos, el IRPF o el IVA? Es decir, se consulta al pueblo en muchas ocasiones sólo para entelequias y no se le consulta para aquellos temas más relacionados directamente con sus vidas. Eso se llama gobernar de espaldas al pueblo. Entonces nos preguntamos: ¿Qué es lo que hay que someter a votación y qué es lo que no? No lo sé, yo ya me pierdo y no sé responder. Estoy desorientado sobre lo que es esencial en Democracia. Quizás haya aprendido que la Democracia es una utopía.
Pero la inteligencia nos obliga a seguir reflexionando. Eso es lo que nos distingue de las bestias. Y me pregunto: si la mayoría la representa la abstención, ¿a quiénes representa el gobierno?, ¿a quiénes representan los partidos políticos? Quizás la democracia esté en peligro. Y lo digo sin ánimo de parafrasear al ilustre escritor Saramago.
Personalmente estoy más de acuerdo con los que defienden que este lapsus o déficit de democracia se anunció, pronosticó e inició en el Mayo Francés de 1968. Los “revolucionarios” del ‘68 se cuestionaron los fallos y fracasos de los sistemas políticos que identificaban la mayoría legal con los únicos defensores de la verdad. Y eso implica un riesgo: caer en una dictadura disfrazada de elementos externos democráticos.
Pero la mayoría legal, en el caso de nuestro último Referéndum, no representa ni siquiera la mitad de los españoles. Si ser político se convierte sólo en un “oficio” y no en un “servicio”, habremos caído en un “suplicio” pues hemos hundido el Sistema Democrático. Y la gente ve más lo del oficio que lo del servicio. Pero no se trata del oficio de un sufrido peón, de un sufrido pescador, de un sufrido agricultor, en suma, de un sufrido obrero; sí me refiero al mundo obrero, aquel que sostiene a España. Se trata de un oficio de servicio que precisamente no está mal remunerado.
19/11/05
En estos días el viento ha soplado con fuerza, trayendo sobre la localidad, lluvias, granizo y polémica. Lo más sorprendente es que la más perjudicada ha sido la rosa colorá y sus dirigentes. Cualquier votante del PSOE, como el que suscribe, no da crédito a esta extraña confluencia de circunstancias adversas. Si fuera supersticioso me plantearía si los gaviotos han contratado a alguna bruja para echarnos mal de ojo. Sortilegios a un lado, lo que sin lugar a dudas debería de haber sido un golpe mortal para el Partido Popular aguileño ha dado un giro de boomerang asesino y nos ha dado un batacazo en toda la cabeza. ¿El por qué? No lo sé.
Hace unas semanas nos regocijábamos porque el supuesto pelotazo de las Zerricheras, con sus goles futboleros y sus publicaciones fareras, saltaba a la palestra y aquellos comentarios que todos hacíamos tomando café con los compañeros, se daban a conocer a nivel regional. El Partido desde Murcia se había decidido a denunciar los trejemanejes de los políticos del PP en esta zona protegida de Águilas. Incluso el pobre de José López fue sacrificado en holocausto de expiación por los pecados de sus superiores. Sin embargo, el viento cambió de dirección por un giro del destino, ¿o tal vez no?.
El olor de la traición se hizo más que evidente cuando los crucificados en las televisiones, radios y periódicos no fueron los especuladores que estaban enriqueciéndose a costa de vender a cachos el pueblo, sino cuatro concejales socialistas que cometieron el grave pecado de no asistir a un Pleno. De nuevo se vuelve a hablar en el café entre los amigos de las puñaladas traperas de ciertos compañeros y de las diferentes formas de hacerle la cama al Secretario General del PSOE aguileño sin que el pobre se entere de nada. Y me da pena, mucha pena, porque el que más pierde es el ciudadano, que se encuentra perdido en este mare mágnum de disputas internas y vuelve los ojos hacia los especuladores, que han salido de rositas en este entuerto.
Mientras el Judas deshoja el capullo moribundo de su Partido, al que ha demostrado no querer ni respetar, los gaviotos se frotan las manos, sobrevolando los tejados de los aguileños, que ignoran que estos pájaros por donde van la cagan. Y el traidor, embriagado de su estrategia contra sus compañeros, no se da cuenta de que al único que ha vendido es a aquel que le podía salvar, sepultándose con él en el olvido político. Sólo le queda coger una buena cuerda, buscar un árbol (preferiblemente en una zona protegida, que da más morbo) y quitarse de en medio, no literalmente, pero sí del panorama público.
Y como la mayoría sufrimos de mala memoria y el tiempo todo lo cura, el viento se llevará las lluvias, el granizo y la polémica a otros lugares y el sol volverá a cegar a los votantes, que decepcionados por las artimañas del traidor, nos condenarán a otros cuatro años más de lo mismo. Águilas será descuartizada por las aves de rapiña, sin que quede en la despensa una mata de tomate, ni una lechuga. Perdonen que sea tan negativo, pero en estos días la rosa se deshoja ante mí, que impotente recojo los pétalos ajados de un futuro que pudo ser.
19/10/05
Hace poco, un amigo mío decía -refiriéndose al debate sobre los símbolos franquistas-, que bien podía simplificarse el asunto dejando todo como está, aunque matizando la información sobre los personajes. Así, a la placa en donde rece: “Calle general Mola”, solo habría que añadirle un sufijo para que su evocación reflejase la verdad histórica: “Calle del general Mola, el traidor”. La estatua madrileña del general Franco, podría seguir donde mismo con una reforma insignificante en su rotulación de tipo: “General Franco, el dictador”; reservando para el general Yagüe el acreditado sustantivo de “el carnicero de Badajoz”. Y así todos contentos.
Sin embargo ya imagino que, haciendo realidad aquello que “antes muerta que sencilla”, algunos fachas irredentos preferirían ver sus símbolos del alma hechos gravilla de obras públicas, que sirviendo para ilustrar a sus conciudadanos sobre los perfiles nada ejemplares de aquella caterva de traidores, que sumieron a España en una guerra civil y avalaron una dictadura de afectó a tres generaciones de paisanos nuestros.
“Los símbolos franquistas son parte de nuestra historia” alegan, con razón, quiénes postulan por ellos, sin explicar jamás porqué las cruces gamadas y los haces de lictores, fueron volados con dinamita en Italia y Alemania, allá donde no bastase con la maza y el buril, sin caer en la vanidosa pretensión de que alemanes e italianos sean menos respetuosos de sus cosas que lo podamos ser nosotros.
Y es que, amigos, las heridas de la guerra civil solo han quedado cerradas para los vencedores y sus herederos ideológicos. Lo que el gobierno socialista se ha impuesto con la creación de una Comisión Interministerial, próxima a dar sus frutos, es tratar de dar respuesta a todo un clamor, -que solo asusta a los que les tocan sus fidelidades vergonzantes-, de quiénes buscan los restos de sus abuelos en cientos de fosas comunes, a quiénes les asiste el derecho irrenunciable a ”saber” qué fue de ellos, el de los españoles que fueron secuestrados de orfanatos o también a la exigencia de los que pedimos la nulidad de las sentencias que llevaron a 170.000 republicanos españoles ante los piquetes de fusilamiento, en cumplimiento de aquella operación de exterminio del adversario ideológico.
Los símbolos no pueden disociarse de lo que representan. Es por ello por lo que, para poder ofrecer a las generaciones presentes y futuras las señas de identidad de aquel régimen atroz, cabe la alternativa de preservarlos siendo conservados en Museos de Historia o espacios culturales, pero nunca presidiendo los espacios públicos con la inequívoca pretensión de exaltar conductas infames, porque los símbolos, como los nombres de las calles, están “para honrar a los que nos honraron”, y no al revés.
Porque, -no nos engañemos- los símbolos franquistas solo los defienden… los franquistas.
19/09/05
La Comisión Interministerial de Memoria Histórica creada el año pasado por el gobierno socialista, tenía previsto acabar sus conclusiones a finales de 2004. Tras varias prórrogas se anuncia que en días inmediatos, la vicepresidenta de la Comisión de Memoria Histórica, María Teresa Fernández de la Vega, va a hacer público un avance de las conclusiones y recomendaciones de reparaciones propuestas por dicha Comisión, para reparar definitivamente las consecuencias de la GUERRA CIVIL en los colectivos de afectados.
En relación con las SENTENCIAS de los Tribunales de la represión franquista, se han venido lanzando “globos sonda”, artículos y mensajes muy contradictorios, proponiendo las REVISIONES o las ANULACIONES de dichas sentencias, lo que contribuye a fomentar una gran preocupación ya que, como se sabe, la REVISIÓN de una sentencia no solo NO QUITA legitimidad al tribunal franquista que la emitió, si no que LA CONFIRMA, haciendo descender a la categoría de “ERROR JUDICIAL” lo que no fue si no acto de prevaricación e injusticia masiva que llevó ante los pelotones de fusilamiento a no menos de 170.000 republicanos.
La asociación se ha unido a esta campaña ciudadana y promueve, son sólo entre sus socios, sino entre el conjunto de los ciudadanos y las instituciones de la Región de Murcia.
19/09/05
Homenaje al que fue un gran futbolista aguileño.
Hace unos años se fundó la asociación centenario del fútbol aguileño; (un gran acierto y algo que se merecía la ciudad en general y su fútbol en particular).
Anualmente reconocen y homenajean a presidentes, jugadores y cuantas personas han colaborado en el engrandecimiento de nuestro Águilas C. de F., uno de los más antiguos de España, que, con su campo de “ El Rubial” podría decirse que es el más antiguo del mundo.
Dicho acontecimiento, cada año, va acompañado de la visita de personajes del fútbol español, de toda índole y condición –desde utilleros y masajistas a seleccionadores, pasando por la cantera y “viejas glorias”. Toda una fiesta.
Como he mencionado otras veces, nuestro bello pueblo tiene personajes de todas las escalas, y, en esta ocasión quiero recordar a tantos jugadores que ya no están con nosotros, especialmente a nuestro compañero y amigo de mi época, ya casi remota, pero no por ello exenta de arte futbolístico: Mimo, muy nombrado y querido por la afición aguileña, facilísimo goleador. Hoy estaría solicitado por muchos y buenos equipos.
Una noche en una TV local, como homenaje y cariño, le puse cuatro nombres :
Máximo Jiménez Martínez
Mimo Ídolo de mis tiempos
“Máximo” Goleador
Rey, mi rey José Molina “ El Martino”
¿Qué opina del Plan de Competitividad Turística de Águilas?
(47 comentarios)
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