Blue Monday: los psicólogos alertan del riesgo de banalizar la depresión y confundirla con la tristeza pasajera
En el contexto del conocido como “lunes más triste del año”, los especialistas de Ribera Practiser y Ribera Lorca recuerdan que “la tristeza es una emoción y la depresión es un trastorno clínico con criterios diagnósticos claros y tratamiento eficaz”
Insisten en la prevención, el diagnóstico precoz y la importancia de pedir ayuda profesional sin estigmas
Con motivo del llamado Blue Monday, tercer lunes del año, considerado popularmente como el día más triste, psicólogos del grupo Ribera advierten del peligro de trivializar la depresión y reducirla a un mal día, una mala racha o una cuestión de actitud, un mensaje que puede retrasar el diagnóstico y el tratamiento de un trastorno que, abordado a tiempo, tiene solución. “El problema comienza cuando usamos el término depresión para describir cualquier tristeza”, explica Agustín Gallardo, psicólogo de Ribera Lorca y Ribera Águilas. “La tristeza es un sentimiento normal, una respuesta natural al dolor o la adversidad; la depresión, sin embargo, es un trastorno clínico que afecta al estado de ánimo y la capacidad de hacer vida normal y disfrutar de las cosas diarias, con criterios diagnósticos claros”, explica Mercedes Maruenda, psicóloga de Ribera Practiser. “No toda tristeza es depresión, aunque toda depresión conlleva tristeza”, asegura Gallargo.
Ambos profesionales coinciden en que una de las claves para diferenciar una tristeza pasajera de un posible trastorno depresivo es la duración e intensidad de los síntomas y su impacto en la vida diaria. “Cuando el ánimo bajo se mantiene durante al menos dos semanas, aparece de forma constante la mayor parte del día y se acompaña de pérdida de interés o incapacidad para disfrutar, fatiga intensa o falta de energía, es necesario valorar profesionalmente la situación”, señala Gallardo. En la misma línea, Mercedes Maruenda, psicóloga de Ribera Practiser, añade que hay otras señales que no deben pasarse por alto: “Cambios en el sueño o el apetito, dificultad para concentrarse, tomar decisiones o una pérdida continuada de interés por actividades que antes resultaban gratificantes son indicadores claros de que no estamos ante una tristeza normal”.
Los mitos del Blue Monday y la falsa “actitud positiva”
Fechas como el Blue Monday, subrayan los profesionales, favorecen la difusión de mensajes simplistas que pueden ser perjudiciales para la salud mental. “Reducir la depresión a ‘falta de actitud positiva’ es profundamente injusto y falso”, afirma Maruenda. “La depresión tiene causas biológicas, genéticas, psicológicas y sociales. El paciente no quiere estar así y no puede salir solo; necesita apoyo y un profesional cualificado”. Para Gallardo, uno de los mayores riesgos es la banalización social: “Decir ‘todos estamos tristes’ invisibiliza el problema real, favorece el aislamiento y dificulta que la persona pida ayuda. Como cualquier otra enfermedad, la desinformación es su principal enemigo”.![]()
Señales de alerta y prevención: tender la mano a tiempo
El aislamiento social, la apatía persistente, la tristeza mantenida —tenga o no una causa aparente— y el abandono progresivo de rutinas son algunas de las señales de alarma más frecuentes. “La dificultad no es que las señales no existan”, apunta Gallardo, “sino que vivimos en una sociedad muy individualista, donde a menudo miramos hacia otro lado en lugar de tender la mano”.
Desde la prevención, ambos psicólogos insisten en normalizar la consulta con profesionales de la salud mental. “Del mismo modo que llamamos a un mecánico o a un electricista cuando hay una avería, pedir ayuda psicológica debería ser algo natural”, destaca Gallardo.
Maruenda añade la importancia de los hábitos cotidianos: “Hablar, apoyarse en una red cercana, cuidar el descanso, la alimentación, realizar actividades gratificantes y mantenerse activo son factores protectores clave”.
Adolescentes: cuando el problema pasa desapercibido
Los expertos advierten también de que la depresión puede camuflarse en niños y adolescentes, donde el aislamiento o la labilidad emocional pueden confundirse con “cosas de la edad”. “Es fundamental hablar de salud mental en casa, observar cambios en rutinas, intereses o comportamiento y pedir ayuda profesional ante la duda, tanto para descartar un problema como para adquirir herramientas que ayuden a acompañarles”, señala Maruenda.
Un mensaje claro para el Blue Monday
“No se habitúen a la tristeza”, concluye Agustín Gallardo. “Hoy existen tratamientos eficaces y profesionales cualificados. La depresión, a tiempo, tiene solución”.
Y Maruenda recuerda: “El Blue Monday es solo un día. Dedicar tiempo a uno mismo, planificar algo ilusionante y, sobre todo, pedir ayuda cuando se necesita, marca la diferencia”.

