«Nuestro empeño será que el legado y la huella educativa de las Hijas de la Caridad queden como parte esencial del colegio»

Entrevista a Alfonso Aguiló, presidente de la Red Educativa Arenales

Entrevista realizada por Ginés Jesús Gómez M.

El Colegio María Inmaculada de Águilas pasará a formar parte de la Red Educativa Arenales e iniciará una nueva etapa a partir del próximo 1 de septiembre, tras el acuerdo alcanzado entre las Hijas de la Caridad y la Fundación Arenales para la cesión de la titularidad del centro. Esta decisión se enmarca en un proceso de reorganización de la Congregación y tiene como principal objetivo garantizar la continuidad y el futuro del proyecto educativo.

Tras más de seis décadas de servicio a la educación en la ciudad, la Comunidad se despedirá de la presencia directa en este centro. El centro mantendrá su identidad cristiana y su proyecto educativo, que se desarrollará dentro de la Red Educativa Arenales, una red de centros con amplia trayectoria en España y presencia internacional.

Por ello, entrevistamos a su presidente, Alfonso Aguiló, para conocer cómo será la transición y si habrá algún cambio en el centro educativo.

¿Cuándo comenzaron las conversaciones para la incorporación del Colegio María Inmaculada de Águilas a la Red Educativa Arenales?
Las conversaciones comenzaron hace meses, a iniciativa de las Hijas de la Caridad, dentro de su proceso de reorganización interna. Ellas buscaban una solución que garantice la continuidad y el futuro de cada una de sus obras educativas. Desde entonces hemos trabajado en estrecha colaboración para que la transición se haga con la mayor seguridad y pensando siempre en las familias y el personal del colegio, con un deseo compartido de continuidad de su carisma vicenciano y su proyecto educativo. Arenales gestiona ya otros tres centros de las Hijas de la Caridad, en Madrid y en Zaragoza, lo que supone por ambas partes una experiencia previa muy positiva en este tipo de procesos.

¿Qué motivos han llevado a Arenales a apostar por este centro en Águilas? ¿Qué les ha hecho fijarse en él?
En primer lugar, la confianza en el trabajo de las Hijas de la Caridad en estos colegios, basada en la experiencia que ya tenemos en esos otros colegios suyos en España. Luego, el hecho de que nuestro propósito como institución es ofrecer continuidad a proyectos educativos que por cualquier razón necesitan un relevo. A partir de ahí, nos encontramos con un colegio con más de sesenta años de historia, muy arraigado en la ciudad y con un proyecto educativo plenamente alineado con nuestros valores de identidad cristiana, trato personal, implicación de las familias e impulso de la excelencia académica. La apuesta es, ante todo, por dar continuidad a una gran labor educativa y humana.

Habla de continuidad, pero… ¿las familias y el alumnado notarán algún cambio con la incorporación a la Red Arenales?
Nuestro deseo es que se note sobre todo la continuidad. Se mantiene el proyecto educativo, el concierto, equipo humano y el estilo del colegio. La pertenencia a nuestra red permitirá reforzar el proyecto con nuevas iniciativas y con el apoyo entre muchas escuelas muy diferentes, pero nuestro deseo es que el Colegio María Inmaculada de Águilas mantenga siempre su identidad.

¿Está previsto que el colegio cambie su nombre o su imagen corporativa, o mantendrá la identidad histórica del María Inmaculada? ¿Se añadirá alguna coletilla identificativa como “Red Educativa Arenales”?
El colegio mantendrá su nombre, su identidad cristiana y su proyecto educativo. Esa historia y ese arraigo forman parte de lo que queremos cuidar y potenciar. Con el tiempo se podrán incorporar algunos elementos comunes de la red, pero siempre con respeto y de forma gradual. Para nosotros, la clave no es uniformar sino sumar y colaborar manteniendo la personalidad propia de cada centro. Se incorporará el logo de la red y su pertenencia a Arenales, manteniendo siempre en el conjunto el nombre de “María Inmaculada”.

¿Qué ocurrirá a partir de septiembre con la presencia de las Hijas de la Caridad?
La comunidad religiosa ha anunciado que se despedirá de la presencia directa en el centro, después de más de seis décadas de servicio a la educación en Águilas. Por nuestra parte sería estupendo que se pudieran quedar, pero sabemos que no es posible, y nuestro empeño será que su legado, su estilo y su huella educativa queden como parte esencial de la historia y del presente y futuro del colegio, porque ese es precisamente el espíritu que se quiere preservar y continuar.

¿Se mantendrá el actual profesorado y equipo directivo o está prevista alguna reestructuración?
Se mantiene todo el equipo docente y no docente, con sus actuales derechos y condiciones laborales. La Fundación Arenales Parentes asume la titularidad, que incluye la autorización administrativa y el concierto educativo, con la consiguiente continuidad de todo el equipo humano, que es el mejor valor del colegio. La Fundación designará en los próximos meses un representante del titular, una vez que haya conocido más a fondo a toda la comunidad educativa.

¿Qué mejoras o inversiones están previstas para el centro en los próximos años?
Nuestra idea es reforzar progresivamente el proyecto educativo, con mejoras en innovación, oferta formativa y acompañamiento a alumnos y familias, siempre de manera realista y sostenible, y apoyándose en la experiencia de otros centros de la red.

¿Cómo encaja este colegio dentro del modelo educativo de Arenales y qué valores consideran que puede aportar a la comunidad de Águilas?
Nuestra cultura corporativa es de inteligencia compartida e identidad propia de cada proyecto, dentro de un conjunto común basado en la inspiración cristiana y la implicación de la familia en el desarrollo educativo. Esto encaja de manera muy natural, porque no buscamos diluir un colegio dentro de una red, ni transformarlo para que sea otra cosa diferente, sino precisamente queremos ser una red plural donde cada colegio cumpla la misión para la que nació.

Nuestra experiencia con el desarrollo de los colegios es parecida a la que podemos ver en el desarrollo de las personas: cada uno tiene su identidad, que se enriquece en la relación que mantiene con otros, y cada uno mantiene y cultiva su identidad al tiempo que incorpora de los demás los rasgos que piensa que más le pueden aportar. El Colegio María Inmaculada aportará a los demás su experiencia y su tradición, tan vinculada con la ciudad que le ha visto crecer, una identidad que queremos respetar y fortalecer.

Por último, ¿qué mensaje le trasladaría a las familias que puedan tener dudas o inquietudes ante este cambio?
Que es natural que sientan esa inquietud. Ese sentimiento muestra que quieren al colegio, que están agradecidas a él y que esperan mucho de él. Queremos trasladarles un mensaje de tranquilidad y de confianza. Este paso se da para garantizar la continuidad y el futuro de la escuela. Las Hijas de la Caridad han tenido la inteligencia y la valentía de pensar en el traspaso del colegio cuando va bien y puede hacerse una transición segura, y eso es precisamente lo que facilitará que su espíritu perviva. Si ellas tienen que irse y prevén que en el futuro no lo podrán atender debidamente, han preferido que quede ya en manos de una nueva institución, que ya conocen y que les merece confianza, porque así es más seguro que su obra permanezca. El deseo de que el colegio vaya bien es lo que más nos une a todos: a las Hijas de la Caridad, a Arenales, al personal del colegio, a las familias, a los alumnos, a los antiguos alumnos y a todo el municipio de Águilas. Esperamos estar a la altura de esas expectativas y honrar la memoria y el trabajo de tantas personas durante tantos años.

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