El artista aguileño Javier Hernández Espinosa lleva su obra a la Universidad de Múnich
El artista aguileño Javier Hernández Espinosa ha llevado su obra hasta la Universidad de Múnich, donde ha protagonizado un innovador proyecto que une arte y ciencia en el ámbito de la biología marina.
Espinosa inició su estancia con una conferencia en la Facultad de Biología, en la que presentó su trayectoria como artista, instructor de buceo y presentador de televisión. El artista aguileño invitó a estudiantes y profesores a participar activamente en la creación de una obra mural dentro del propio campus de la Universidad de Múnich, donde la composición llena de seres y organismos que tanto estudiantes y profesores iban compartiendo sobre la marcha.
El resultado ha sido una pieza colectiva titulada ‘La Caja de la Biodiversidad Marina’ creada por una Serendipia. Este último es un término científico que la pareja de Espinosa, también bióloga, Pili Ponce, compartió y que le encanta al propio artista aguileño y que significa “un hallazgo valioso, afortunado e inesperado que ocurre de manera accidental o casual, usualmente mientras se busca otra cosa distinta”.
Cabe destacar que en el mural, Espinosa ha plasmado más de 150 especies propuestas por la comunidad universitaria, destacando la implicación de decenas de participantes en apenas unos días.
El proyecto ha contado con el impulso de la profesora Annika Guse, profesora y jefa del Departamento de Estudios de Microorganismos Celulares y responsable del grupo de investigación ‘Hola Plancton’, con el que Espinosa colabora.
Una circunstancia imprevista, la cancelación de un vuelo por huelga, permitió al artista ampliar la obra a todo el cubículo. “Gracias a ese error espontáneo pude completar la obra como la imaginaba”, afirma, en referencia a un proceso que ha superado todas las expectativas.
El objetivo de este experimento ha sido todo un éxito que ha superado las expectativas, ya que era la primera vez que se hacía un mural de estas características debido a normativas arquitectónicas y a que la propuesta les parecía muy atrevida. La idea de interactuar con tantas personas dedicadas a la ciencia, a la biología y a toda clase de organismos ha resultado ser una fantasía y una combinación perfecta con su forma de trabajar, todo el mundo quería compartir algo y no paraba de dibujar representando de la mejor forma posible la grandeza y la espectacularidad de la propia Biodiversidad.
Hernández Espinosa señala que “ha sido una de las obras con las que mejor me lo he pasado nunca, he pintado animales que jamás hubiera imaginado trabajar con ellos”. “Estoy muy agradecido por el trato, por el respeto y por darme la oportunidad de trabajar en un sitio tan importante y tan especial”, concluía el artista aguileño.






