El pequeño comercio gana eficiencia gracias a la digitalización de sus sistemas de cobro
El grueso del tejido empresarial español está formado por pymes. Por tanto, el pequeño comercio juega un papel importante en la creación de puestos de empleo y en el impulso de la economía nacional. De hecho, las microempresas —que cuentan con menos de 10 trabajadores y encajan a la perfección en la definición de pequeño comercio— son, por detrás de las grandes empresas, las primeras en generar más puestos de trabajo en el sector servicios.
Como parte de sus estrategias para seguir siendo competitivos en un mercado bastante globalizado, algunos empresarios han decidido adoptar pagos sin efectivo en pequeños negocios. Al respecto, el último Observatorio Europa Cashless de SumUp señala que las tiendas de manualidades, las floristerías, las librerías e incluso los mercadillos que se organizan al aire libre han notado, en todos los casos, un aumento de más del 35,3 % en los pagos sin efectivo.
Uno de los motivos principales detrás de este auge es la rapidez y la comodidad de poder pagar importes, cada vez más pequeños, sin tener que detenerse uno a contar monedas, billetes y esperar a cambio la vuelta.
No obstante, el cashless no sólo ofrece ciertas ventajas al cliente; también beneficia en algunos puntos al pequeño comercio.
AUTOMATIZAR TAREAS EN NEGOCIOS SIN RR. HH.
Una de las características principales del pequeño comercio es su número de trabajadores: la plantilla debe estar formada por menos de 10 empleados. Como son pocos trabajadores, no es habitual que el pequeño comercio invierta en un departamento propio de recursos humanos.
En estos establecimientos, lo que se suele hacer es delegar ciertas tareas en programas informáticos que se ocupan de calcular las nóminas, evitar que los turnos laborales y las vacaciones de los empleados se solapen y efectuar otras labores similares.
CASHLESS PARA CUMPLIR CON LA FACTURACIÓN ELECTRÓNICA
El año que viene, los pequeños comercios estarán obligados —como otros tantos autónomos y empresas— a enviar en formato electrónico sus facturas a la Agencia Tributaria. Según el Gobierno, este sistema (conocido como VERI*FACTU) es «una medida más de lucha contra el fraude fiscal».
En este contexto, en el que la tributación —el pago de impuestos— ya se está digitalizando, los sistemas actuales de pagos electrónicos (tarjeta bancaria, Bizum, e-wallet, pago con el móvil…) le permiten al pequeño comercio llevar un control más exacto a nivel administrativo y en tiempo real de las transacciones que realiza cada día, y cumplir además con VERI*FACTU.
Todos estos métodos cashless son soluciones cómodas de pago que, entre otras cosas, posibilitan:
- Registrar automáticamente las operaciones de compraventa.
- Minimizar el riesgo de cometer errores al apuntar los importes.
- Cumplir con la trazabilidad que el Gobierno le exige al pequeño comercio y, en general, al tejido empresarial nacional.
- Incluir en las facturas digitales los importes más pequeños.
Con respecto a esto último, según SumUp (especialistas en tecnología financiera), el ticket medio de pago sin efectivo ha bajado en el pequeño comercio. Los españoles están dispuestos, por ejemplo, a utilizar la tarjeta para pagar 11,3 euros en una tienda de barrio de comestibles. Estas cantidades, por pequeñas que sean, también se deben tributar.
LOS PAGOS SIN EFECTIVO FACILITAN LA ADMINISTRACIÓN EMPRESARIAL
Por todos estos motivos anteriores, tal y como indica el nuevo Observatorio Europa Cashless de SumUp, el pago sin efectivo ha aumentado notablemente en las empresas pequeñas de retail: tiendas de mascotas, tiendas de muebles, clínicas de estética, quioscos, etc.
La implementación de pagos electrónicos mejora la eficiencia operatoria del establecimiento. Sin ir más lejos, los TPV de SumUp centralizan los pagos cashless e integran un panel de control desde donde emitir informes.
Asimismo, estos dispositivos tecnológicos facilitan la gestión administrativa del pequeño comercio, agilizan la contabilidad y permiten consultar tantas veces como sea necesario el historial de facturas, que se pueden generar, descargar y enviar en formato electrónico.

