Vox abre expediente disciplinario a José Ángel Antelo y le suspende de militancia, al igual que a Javier Ortega Smith
Comunicado VOX sobre la conducta de José Ángel Antelo y Javier Ortega
Desde el momento en que tuvo conocimiento de su posible relevo como presidente del Comité Ejecutivo Provincial de VOX Murcia, José Ángel Antelo comenzó una escalada de declaraciones públicas, mensajes en redes sociales y filtraciones interesadas que buscaban blindar su permanencia en el cargo y dificultar las legítimas decisiones de la dirección del partido.
Unas actuaciones que rompen con el principio de unidad y lealtad y faltan, además, al deber de confidencialidad (al desvelar comunicaciones privadas con la dirección del partido).
Esta actitud de Antelo desencadenó la dimisión en bloque de los otros cinco miembros del Comité Ejecutivo Provincial de Murcia y el posterior cese de Antelo como portavoz en la Asamblea por parte de los 8 diputados restantes de su grupo parlamentario. (Diputados que, por cierto, han reconocido presiones de Antelo para rebelarse contra el partido).
La falsa acusación de la firma
Además de no acatar la decisión mayoritaria de su grupo parlamentario, José Ángel Antelo acusó públicamente a los diputados de haber falsificado su firma electrónica con la evidente intención de menoscabar su prestigio y ocultar la legítima voluntad de los representantes de VOX. (A este respecto, conviene aclarar que los diputados de VOX en Murcia firmaron de puño y letra el cese de Antelo como portavoz y emplearon la firma electrónica del Grupo Parlamentario -de la que es titular el portavoz del grupo-, para el registro telemático que exigía la Asamblea).
Tal fue la difusión de las falsas acusaciones de Antelo que el nuevo portavoz de VOX en la Asamblea de Murcia, Rubén Martínez Alpañez, se vio obligado a comparecer ante los medios (acompañado del resto de diputados del grupo) para reivindicar el buen hacer y la rectitud de obra de quienes, de forma libre y democrática, habían decidido el relevo de la portavocía. Los ocho diputados celebraron después una segunda reunión y redactaron una nueva acta en la que, sin ningún voto en contra, se reafirman en su decisión de expulsar a Antelo del Grupo Parlamentario, y así lo han vuelto a comunicar en la Asamblea.
A este comportamiento se suman las numerosas intervenciones de José Ángel Antelo en diversos medios de comunicación con manifestaciones que, lejos de suponer una simple expresión de su libre opinión, constituyen graves y falsas acusaciones contra el partido, el proyecto que VOX representa y sus afiliados y dirigentes. Actitudes todas ellas que derivan, como no puede ser de otra forma, en la denuncia de Antelo por parte de Secretaría General ante los órganos competentes de la formación.
Respecto a la actuación de Javier Ortega, el itinerario comienza cuando el secretario general comunica al Grupo Municipal de Madrid, el pasado 16 de febrero, el cambio de portavocía acordado por unanimidad por el Comité Ejecutivo Nacional, órgano competente en esta decisión.
A partir de ahí, Javier Ortega inicia una serie de actuaciones dirigidas todas a desacatar la decisión del órgano superior del partido del que él formó parte y cuyos estatutos aprobó. Ortega se negó a reconocer a la nueva portavoz designada por el CEN, llegando a desautorizar y reprender sus actuaciones; además, asistió al Pleno del Ayuntamiento como portavoz cuando el partido le había retirado tal responsabilidad y, a lo largo de varias semanas, no ha dejado de hacer manifestaciones públicas en las que se reafirma en su determinación de incumplir la voluntad del partido y de verter descalificaciones contra el partido, sus órganos de dirección y sus integrantes.
Ortega, que ha presumido de ser el afiliado número 6, debería saber que un fundador digno de tal nombre se somete a las normas más que nadie.
VOX no va a tolerar que se falte el respeto a sus afiliados ni al resto de cargos orgánicos e institucionales, legítimamente designados que, de manera ejemplar, cumplen con las responsabilidades que tienen asignadas.

