España y Marruecos blindan la frontera ante el temor a una nueva irrupción masiva en Ceuta

Por Redacción

Marruecos ha desplegado unos 3.000 efectivos y ha reforzado su lado de la frontera con alambradas y concertinas, además de aumentar los controles ante el temor a un nuevo intento de entrada este sábado.

España también refuerza el dispositivo: 45 policías más de la UPR, además de los efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil ya desplegados.

 

El 15 de agosto aparece marcado en rojo en los calendarios de los responsables de seguridad de Marruecos y España. No por una previsión oficial de una nueva entrada masiva en Ceuta, sino por la proliferación de mensajes en redes sociales que llevan días convocando a miles de personas a intentar cruzar la frontera coincidiendo con la festividad de la Asunción de la Virgen María. “La frontera de Ceuta estará abierta el día 15”, proclaman algunos de esos mensajes difundidos por internet. El llamamiento reproduce el patrón de los días 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de personas se concentraron en el entorno de Castillejos (Fnideq) y lograron acceder irregularmente a la ciudad autónoma.

Esta vez, Rabat quiere evitar que vuelva a ocurrir. Las autoridades marroquíes han desplegado cientos de policías y militares en el entorno fronterizo y han reforzado las barreras físicas del lado marroquí. Vídeos difundidos en medios digitales muestran la instalación de concertinas y alambradas y una presencia extraordinaria de fuerzas de seguridad en los accesos a Ceuta. Marruecos quiere dar la impresión de que la frontera vuelve a estar bajo control.

La crisis de finales de julio dejó una imagen especialmente dañina para las autoridades marroquíes. Durante las primeras horas de la entrada masiva, las fuerzas de seguridad desplegadas en el lado de Fnideq se inhibieron ante el avance de miles de personas hacia la frontera, según constataron diversos medios.

La dimensión del episodio obligó posteriormente a Rabat a explicar que sus fuerzas habían evitado enfrentarse directamente con la multitud para impedir que se produjeran víctimas. Ahora la situación es diferente. El portavoz del Ministerio del Interior marroquí, Rachid El Jalfi, aseguró esta semana que se han adoptado “todas las medidas necesarias” para impedir cualquier intento de cruce ilegal y que las autoridades mantienen un sistema de vigilancia permanente en las fronteras de Ceuta y Melilla.

Marruecos quiere demostrar que puede controlar su lado de la frontera cuando decide hacerlo. El Jalfi también ha reclamado que se ignoren los mensajes que calificó de “sospechosos y engañosos”, al considerar que pueden poner en peligro la vida de quienes acudan a la convocatoria.

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