Las fruterías, hasta un 20% más baratas que los hipermercados

Hacer la compra de productos frescos en una gran superficie sale, de media, más caro que acudir al comercio tradicional. Los precios de las frutas y hortalizas pueden llegar a costar, según ha constatado el periódico La Actualidad, hasta un 20% más cuando se adquieren en supermercados e hipermercados que cuando se compran en fruterías.

Así, por ejemplo, el precio de un kilo de manzana golden puede oscilar entre 1,09 y 0,90 euros dependiendo si se adquiere o no en un comercio especializado.Mucho más significativo es el caso del tomate que, siendo la misma variedad, puede encontrarse desde 0,75 céntimos hasta 1,59 en función del lugar en el que llenemos nuestras cesta de la compra.

fruteríaPero, la diferencia de precio no es el dato más significativo de la comparativa realizada por este rotativo sobre las distintos productos perecederos que se ofrecen en fruterías y grandes superficies. Así, la gran diferencia en la calidad de frutas y verduras es, en opinión de los consumidores aguileños, el factor determinante a la hora de escoger el establecimiento en el que realizar las compras y, también aquí, las fruterías de toda la vida ganan por goleada al ofrecer productos “mucho más frescos, de más variedad y mejores”, asegura Carmen García, clienta de la Plaza de Abastos.

En este sentido, es determinante el proceso que siguen los productos desde que son recolectados en el campo hasta que el cliente puede adquirirlos; un recorrido mucho más corto en el que caso de las fruterías que en el resto de establecimientos donde, generalmente, frutas y verduras se ofrecen envasadas y habiendo pasado previamente varios días en cámaras frigoríficas. Punto, el de la calidad, que también corroboran las alhóndigas de la localidad donde, han asegurado para este rotativo, “los responsables de las fruterías suelen mirar más el producto y su calidad que el propio precio”.

Servicios adicionales
En cuanto a servicios adicionales, las fruterías también tienen la batalla ganada de largo. La proximidad y el trato cercano con el cliente no son comparables al de las grandes superficies en las que, en la mayoría de los casos, la sección de frutas y verduras suele funcionar como autoservicio. Los comercios tradicionales aún pueden permitirse dedicar unos minutos a asesorar a sus clientes, mostrarles su mercancía e, incluso, explicarles la mejor manera de elaborar los productos que ofrecen y las propiedades de los mismos.

Esta web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies