Juan Palazón en el recuerdo de muchos amigos

El pasado sábado se realizaba la tercera edición de la Media Maratón Nocturna Ciudad de Águilas Memorial Juan Palazón, en la que se recordó un año más al deportista aguileño que nos dejó hace unos años y a quien aún lo tenemos en nuestra memoria. El Club Atletismo Águilas puso en marcha esta prueba hace tres años, para recordarlo y para hacerle un homenaje, puesto que su sueño era poder realizar una media maratón en Águilas
Con la Media Maratón se cumple uno de los objetivos que tenía Juan Palazón, “su ilusión era hacer pruebas en Águilas, se hizo la del Niagara durante varios años, pero esta Media Maratón él quería hacerla y no la ha podido ver” comenta Manolo Quereda; mientras que Encarni Espinosa añade que “era uno de los sueños que tenía Juan y no la ha podido ver”. El presidente del Club Atletismo de Águilas, Isidoro Gil Leiva, lo calificaba como “maestro y guía de muchos corredores aguileños”, añadiendo que “Juan se merecía una carrera como ésta”
Para recordar a este deportista aguileño nos citamos con tres atletas: Encarni Espinosa, Agustín Gómez y Manolo Quereda, quienes realizaron muchos kilómetros corriendo a su lado, con quienes compartió competiciones, vivencias y les impregnó, como a todos los que le conocimos, su humanidad, sencillez y humildad. “Parecía que lo que hacía no tenía importancia, era una obligación suya; recuerdo en la maratón de Sevilla, que cuando terminé fui a darle un abrazo y agradecerle lo que había hecho para que yo pudiera realizar aquella maratón. Parecía que no le daba importancia, que era mi esfuerzo solamente, como si él no tuviera nada que ver; y que va, él tuvo mucho que ver en aquella prueba”, comenta Encarni Espinosa, quien a pesar de no pertenecer al Club Atletismo de Águilas en estos momentos, realizó muchos kilómetros acompañando a Juan.
Su sencillez servía para confortar a sus compañeros de aventuras. Agustín Gómez recuerda cuando en Sevilla “en la segunda maratón que participé, tuve unos problemas y me salió fatal, llegué 45 minutos más tarde de los que tenía previsto hacer, mi mujer estaba en el estadio preocupada porque no llegaba. Yo llegué mal, porque cuando no te salen las cosas y no cumples tu objetivo terminas mal, pero cuando llegué a la meta, mi mujer estaba con Juan; el abrazo que me dio Juan, me sirvió de mucho, para recuperarme en un momento”.
La cita diaria era y es junto al puente de madera de La Colonia; desde ahí comienzan todos los entrenamientos, sesiones que aún siguen siendo las que preparó Juan Palazón; “él era quien nos decía cómo teníamos que preparar las pruebas, qué entrenamientos teníamos que hacer (entrenamientos que aún realizamos), a qué carreras íbamos… Ahora, a la hora de decidir a qué pruebas se va, hay unas que se deciden entre todos, y otras que cada uno va a la que ve bien” afirma Agustín Gómez, quien añade que “a algunos aún se nos hace cuesta arriba, llegar al puente para entrenar, por que nos recuerda que Juan era siempre el primero en llegar y ya no está con nosotros”. Manolo Quereda lo ratificaba: “cuando hacíamos una preparación específica, él era el primero en hacerla. Él era el primero en llegar al puente para salir a correr”; Encarni Espinosa, quien ya no corre como lo hacía hace unos años, cree que “nos hemos quedado como huérfanos, pero se sigue con los entrenamientos que se hacían con él”
Recordando en estos días a Juan Palazón, es inevitable hablar de sus virtudes tanto humanas como deportivas. “De las muchas virtudes que Juan tenía, una de ellas era agruparnos y llevar todos una misma dinámica, entrenamientos y un mismo objetivo para ir a una prueba. Juan era como un padre para nosotros; él decía “por aquí” y no había que dar explicaciones, todos íbamos por donde él decía”, recuerda Agustín Gómez. “Hacía de monitor nuestro, nos aconsejaba, nos ponía los entrenamientos”, añade Manolo Quereda. “Era una persona a la que se le respetaba por cómo era; para mí era el alma del grupo, era quien nos unía a todos, hacíamos lo que él decía, íbamos a las carreras que él decía y a todos nos parecía bien”, concluye Encarni Espinosa.
Los recuerdos se suceden en la conversación: “En las terminaciones de las maratones, donde todos nos abrazábamos, hacíamos una fiesta”, recuerda Manolo Quereda. A su trabajo no le daba mérito “las marcas que yo conseguí corriendo, las conseguí gracias a él, pero él no lo consideraba así”, comentaba Encarni Espinosa. “El poso que me ha quedado es de un profundo cariño y un profundo recuerdo hacia su persona”, afirma Agustín Gómez, quien añade que “yo lo recuerdo siempre. No solo corriendo, sino que en mi vida personal me han sucedido cosas muy relacionas con Juan Palazón y no solo a mí, también a otros compañeros”.
Es difícil de olvidar a un deportista que no encontraba partido difícil, ni cuesta muy empinada, era puro optimismo incluso en los momentos más difíciles. “Una tarde estuvimos con él Agustín y yo, y había que tenerlos bien puestos por lo que nos dijo y lo que nos hablo”, comenta Manolo Quereda. Agustín Gómez lo lleva en cada carrera con él “desde que murió Juan, a las pruebas que hemos participado se la hemos dedicado a él, cada uno de nosotros le hemos hecho un homenaje. Yo tengo una camiseta y desde que murió Juan a las competiciones que he ido, me la he puesto dedicada a él”.
Como a todos los que se nos han ido y ya no están con nosotros, siempre los recordaremos, pero cuando lleguen estas fechas, cuando se celebre la Media Maratón Nocturna, recordaremos a Juan Palazón; de eso se ha encargado el Club Atletismo de Águilas.

EN MEMORIA DE JUAN

Juan, el sábado 12 de abril se celebró en nuestra querida Águilas la III Media Maratón Memorial Juan Palazón. Un año más, el tercero ya, y se han superado todas la expectativas, aumentando el número de participantes.
La organización ha trabajado muy duro para que todo salga a la perfección. El club de atletismo, la logística desde policía local, cruz roja, guardia civil, protección civil, los voluntarios, medios de comunicación, colaboradores, y entre ellos tus amigos del deporte y de la vida han estado ahí un año más para rendir un homenaje de cariño en tu memoria.
Esta nueva Media Maratón ha tenido un circuito precioso para mostrar a los visitantes nuestras emblemáticas bahías: la del Hornillo, la de las Delicias y la de la Colonia.
Era un disfrute al atardecer desde la bahía de Poniente observar a los corredores con esa dualidad de emociones que transmiten, por un lado el sufrimiento por el esfuerzo y por otro la alegría por llegar a alcanzar el objetivo marcado. Yo los miraba, Juan, y te buscaba entre ellos y aunque físicamente no te ví, sé que estabas allí.
Juan, tus amigos y los que tuvimos la suerte de compartir la vida contigo supimos que eras un ser humano excepcional y al mismo tiempo tan humilde que lo difícil lo hacías fácil. Nunca hacías alarde de méritos ni logros, simplemente ponías tesón y esfuerzo para llegar a la meta y al final tu cara de satisfacción y orgullo por el objetivo cumplido era tu única manera de mostrar la alegría que se refleja y se transmite en el «espíritu deportivo» de cualquier gran deportista.
Desde donde estés, y ya en compañía de tu madre, te sentirás muy feliz sabiendo que te seguimos recordando y queriendo. Por eso, en tu nombre y en el de toda tu familia un año más doy las gracias a todos los que de una u otra manera han aportado su granito de arena para que esta Media Maratón se haya llevado a cabo.
Gracias a todos y hasta el año próximo.

Francis Gallego

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