Crisis interna: La diputada Virginia Martínez abandona VOX en la Asamblea Regional de Murcia y se pasa al Grupo Mixto ante una “profunda decepción”
VOX no pasa por su momento en la Región de Murcia y el efecto «Pancorbo» apenas sale de la casilla de salida, como ya ocurrió con Lucas en el PSOE. el último movimiento es la salida de Virginia Martínez, hasta ahora diputada del Grupo Parlamentario Vox, que abandona el partido y se pasa al Grupo Mixto junto a José Ángel Antelo como consecuencia de su «profunda decepción con el rumbo que ha tomado Vox bajo la actual dirección del partido».
En su escrito, que presentó ayer a la Mesa de la Asamblea, Martínez recuerda que VOX nació como un proyecto para “cambiar la política tradicional”, apostando por la transparencia, la independencia financiera y la eliminación de redes clientelares. Sin embargo, asegura que la realidad actual dista mucho de esos principios fundacionales.
Entre las críticas más duras, denuncia que la cúpula del partido incurre en “acumulación de cargos para percibir sobresueldos”, así como en la expulsión de perfiles con talento. También señala la existencia de familiares y allegados en puestos clave, además de estructuras vinculadas al partido, como fundaciones, medios o centros de formación, que, según afirma, se financian con recursos procedentes de afiliados y fondos públicos.
EFECTO DIRECTO
El PP de López Miras es el gran beneficiado de esta crisis interna, ya que con 21 diputados y a solo dos de la mayoría absoluta (23), o necesitaría acuerdos puntuales Vox en la Asamblea: solo le bastaría el «ok» de Antelo y Martínez para sacar adelante sus proyectos
La diputada hablae de una “grave falta de autocrítica” en la dirección nacional y critica decisiones recientes que, a su juicio, han generado desorganización, conflictos internos y una imagen negativa del proyecto. Asimismo, lamenta que VOX continúe como tercera fuerza política, pese al contexto político nacional y europeo.
Otro de los puntos clave de su renuncia es la “deriva ideológica” del partido y la gestión de pactos, que considera alejados de las promesas electorales. En este sentido, menciona cuestiones como la política migratoria, el papel de las televisiones autonómicas o el enfoque económico.
Finalmente, destaca que “seguir en el partido sería avalar las malas actuaciones con mi silencio”.

