¿Quién bautizó a San Juan de los Terreros?
Mucho antes de las playas, los veraneantes y las casas que hoy conocemos, esta costa fue una tierra de frontera que se llamó durante siglos Terreros Blancos y estuvo vigilada por torres que debían avisar de la llegada de corsarios. Pero hay algo que todavía no sabemos: ¿cuándo apareció el nombre de San Juan y por qué?
Hoy cuesta imaginar San Juan de los Terreros sin su Castillo. Lo vemos desde la playa, o por las noches con su silueta de luces descendentes, como si siempre hubiera estado allí. Pero no siempre estuvo ahí y la historia de nuestra Fortaleza, está ligada íntegramente a Terreros y comenzó hace varios siglos.
Esta costa era conocida como la Marina de Jaravía y más concretamente, como los Terreros Blancos. Era un litoral prácticamente despoblado, solamente habitado por pescadores y esparteros en época de faena pero seguía muy expuesto a los ataques de los corsarios norteafricanos.
Para protegerlo, Felipe II comenzó a levantar una cadena de torres de vigilancia a lo largo de la costa. Y en esta historia aparece un personaje fundamental: Juan Bautista Antonelli, uno de los grandes ingenieros militares de su tiempo.
Un Castillo para vigilar el horizonte
A mediados de 1570, durante su visita a esta costa, Juan Bautista Antonelli fue testigo de un episodio ocurrido en los Terreros Blancos que puso de manifiesto la vulnerabilidad de este enclave. Un pequeño bergantín se llevó una embarcación francesa que se había refugiado allí por falta de viento. Para el ingeniero, aquel episodio demostraba la necesidad de una torre artillada este tramo de costa..
Felipe II aprobó su construcción en 1576 y las obras comenzaron en 1579. Pero hay que hacer una precisión: Antonelli no diseñó directamente la torre de Terreros Blancos, aunque su modelo de arquitectura militar y las condiciones que había establecido sirvieron de referencia para su construcción.
Y aquí aparece una curiosidad que quizá explique parte del misterio.
En ese mismo año, 1579, se levantó también la torre de Águilas, dentro del mismo sistema defensivo. Ambas estaban muy próximas, se podían ver entre sí y formaban parte de una red de vigilancia que utilizaba señales (ahumadas de día y fogatas por las noches) para transmitir rápidamente las noticias de posibles ataques.
Pero mientras una era la torre de Terreros Blancos, la otra acabaría siendo conocida como San Juan de las Águilas.
Y ahí comienza nuestra historia.
Dos torres y un mismo San Juan
En 1585, los documentos todavía hablan de la torre de Terreros Blancos. Sin embargo, a finales del siglo XVI ya encontramos referencias a la torre de Águilas como Torre de San Juan de Águilas, vinculada a la advocación de San Juan Bautista.
¿Y qué ocurrió en Terreros?
El único dato documental es la Real Cédula del 5 de octubre de 1621, la antigua torre aparece ya con el nombre de: «Torre de San Juan de los Terreros Blancos». Es decir, entre 1585 y 1621 ocurrió algo que cambió para siempre el nombre del lugar.
Los antiguos Terreros Blancos acababan de convertirse en San Juan de los Terreros.
¿Casualidad o algo más?
Sabemos que durante aquella época era habitual poner las fortificaciones bajo la protección de santos, vírgenes o advocaciones religiosas. Por eso, la explicación más probable es que el «San Juan» de Terreros tuviera un origen religioso, posiblemente relacionado con San Juan Bautista o San Juan Evangelista.
Pero la coincidencia con Águilas resulta difícil de ignorar. Y, sin embargo, con el paso del tiempo las dos acabarían llevando el mismo nombre de San Juan. ¿Fue simplemente una casualidad? ¿Existió una tradición religiosa común entre las dos fortificaciones? ¿Tuvo el obispado de Cartagena alguna influencia en la posterior denominación de la de Terreros? Hoy no podemos responderlo con seguridad, pero la coincidencia resulta lo suficientemente llamativa como para plantear las preguntas.
Y aquí conviene ser prudentes: tampoco tenemos ninguna prueba de que el nombre de San Juan proceda de Juan Bautista Antonelli, aunque la coincidencia entre el nombre del ingeniero y la posterior advocación resulte, cuanto menos, curiosa.
La historia, por ahora, no nos permite ir más allá.
Del Terreros Blancos al castillo
La primera torre renacentista acabaría desapareciendo y, casi dos siglos después, durante el reinado de Carlos III, se construiría la fortificación que hoy conocemos. Sobre su entrada todavía puede leerse: «Reinando Carlos III. Año de 1764».
Entre 1759 y 1764 se levantó la nueva batería defensiva de San Juan de los Terreros. Pero ya no era una pequeña torre de vigilancia, la nueva fortificación disponía de artillería, foso, puente levadizo, almacenes, dependencias para la guarnición y diferentes elementos defensivos destinados a controlar esta parte de la costa.
Y así, la antigua torre de los Terreros Blancos quedó sustituida por El Castillo que ha llegado hasta nuestros días.
Un nombre que guarda una historia
Quizá lo más curioso de todo sea que conocemos bastante bien la historia del castillo, pero seguimos sin saber con absoluta certeza quién puso por primera vez el nombre de “San Juan a los Terreros Blancos”.
Quizá algún día aparezca en un archivo el documento que nos permita resolver este pequeño misterio.
Hasta entonces, cuando miremos el castillo desde la playa, podemos recordar que bajo su nombre actual se esconden más de cuatro siglos de historia.
Porque antes de ser San Juan de los Terreros, este lugar fue Los Terreros Blancos. Y entre un nombre y otro todavía queda una historia por descubrir.

Su publicidad AQUÍ
…MILES DE PERSONAS VERÁN TU ANUNCIO A DIARIO
Info: laactualidad@yahoo.es y Whatsapp: 673939953



