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El Corpus en Águilas: su historia y significado

Esta fiesta se celebraba el Jueves después de la Santa Trinidad, y era proverbial que brillaba más que el sol. Es conocido también por el día del Señor, y los que llevan el nombre de Salvador, festejan el día de su onomástico.

Fue el papa Urbano IV quien ordenó en 1264 que se conmemorara el Corpus Christi en toda la Iglesia, pues sólo era señalado en los Estados Pontificios en la actual Italia.. El motivo fue el recordar la Institución de la Eucaristía que Cristo nos dejó en la memorable Cena Pascual del Jueves Santo. Los discípulos siguieron celebrando este rito según el mandato del Maestro como podemos leer en las cartas del apóstol Pablo y en los Hechos de los Apóstoles, donde el primer día de la semana, esto es, el domingo , ”se reunían los discípulos para partir el pan”( Hechos, 20-7).

Hay que saber que en los primeros siglos cristianos, la Eucaristía, se celebraba en las casas, y se reservaba en una especie de sagrario en forma de paloma para llevarla a los fieles que impedidos por enfermedad o defectos físicos no podían asistir al culto dominical. Esta forma de administrar el Sacramento es conocido como Viático. En la antigüedad tuvo gran preponderancia y el pueblo cuando escuchaba la campanilla anunciando a los vecinos el viático, acompañaba con fervor al sacerdote, y se arrodillaban a su paso en señal de adoración a Jesús Sacramentado.

Las ordenanzas de Carlos III, señalaban que cuando el viático pasaba por delante de un cuartel, el Cuerpo de Guardia tenia que rendirle honores, en rodilla en tierra, mientras que el oficial y dos guardias acompañaban a la comitiva hasta la casa del enfermo. Es una prueba más de la religiosidad de nuestro Monarca Fundador que ordenó también que en las ciudades de Plazas Castrenses, durante el recorrido de la Procesión de Corpus, que en cada espacio de diez metros a ambos lados de la misma, tenía que haber unos soldados que en rodilla entierra, rendían pleitesía al Dios de los Amores.

Con respecto a nuestra historia local, hay que señalar que la primera procesión que recorrió nuestra calles fue la del Corpus. Consta en documentos consultados por mi que en 1790 (tres años después de su fundación Oficial), de la antigua ermita salía el Santísimo escoltado por la guarnición del Castillo, mientras que la artillería disparaba veintiún cañonazos, el mismo número que se hacía durante la visita del Rey a un regimiento, plaza fuerte o ciudad Departamental.

Por lo tanto en nuestro pequeño poblado era un día muy grande el Corpus. Por la mañana se celebraba una Misa de Campaña, oficiada por el Capellán del Castillo de San Juan o por el teniente Cura que estaba subordinado al Abad de la Colegiata de San Patricio de Lorca.

Terminada esta, se organizaba la procesión acompañada por los 300 vecinos del nuevo poblado y los militares con su banda de cornetas y tambores y escoltada por la tropa del baluarte vestida de gran gala. Después del recorrido de la procesión con sus paradas en los consabidos altares y engalanados sus primeros edificios, al caer la tarde, se organizaba unos bailes en la Plaza Mayor(Glorieta) que solo era un anchurón desprovisto de toda planta de jardinería y edificada sobre todo con los almacenes de los primeros comerciantes que traficaron en nuestro puerto.

En este ambiente festivo alternaban los soldados con los mozos y mozas del vecindario, en saludable camaradería. Otras veces esta buena relación se truncaba por asuntos de amoríos y la reyerta y peleas venían a dar al traste al consabido jolgorio. De inmediato se presentaba el alguacil y el reten militar para dar por terminado el enfrentamiento.

Entonces los militares iban al calabozo de la fortaleza, y los jóvenes a la prisión civil, y no eran puestos en libertad hasta que no pagaban una fuerte multa impuesto por el Teniente Corregidor Letrado. Esta fuente de problemas, hizo que dos años más tarde se suspendiera estos bailes. Coincidiendo con el Corpus de 1792 en una casa de la calle Lara, una señora viuda que tenías varias hijas casaderas, organizó una fiesta de este tipo.

La pelea se originó porque tres soldados intentaron bailar con tres mozas aguileñas que ya tenían pareja. En el descanso, cuando los mozos estaban bebiendo en las jarras que se hallaban a la mano, llegaron los militares por detrás y la emprendieron con sus contrincantes. Uno de ellos se escapó de milagro, pues apenas pudo esquivar el ataque de un soldado que con una faca quiso dejarlo en el sitio. Total,que la dueña de las hijas casaderas y la que organizó el baile, tuvo que pagar tan fuerte multa que la autoridad civil tuvo que embargar parte de sus bienes para poder salir de los cargos que se le imputaban. Así operaba la justicia de aquel Siglo llamado de la Ilustración, que era implacable con la gente del pueblo, pero con los militares y con los de alta sociedad, era más que benigna.

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